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Entre julio y agosto de 1947  los leoneses sintieron mucho miedo por la fuerza de la erupción del volcán Cerro Negro.

Se vivía una gran zozobra, porque el volcán retumbaba constantemente, lo que hacía pensar que haría una erupción mayor. Monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes, Obispo de la Diócesis, mandó a reunir a la población en la Catedral y les hizo jurar que debían celebrar todos los años  en las vísperas de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María —el 14 de agosto— una “Gritería de Penitencia”, en honor al Misterio de su Asunción a los Cielos.

El Obispo pidió que se dieran estampas de la Virgen e imploró a María su intercesión ante Dios para que cesara el fenómeno y no hubiera graves consecuencias. Se dieron varias manifestaciones de fe, y todo volvió a la normalidad: el milagro se había cumplido.  Hoy en día esta devoción propia de los leoneses por el favor recibido se ha extendido a muchas ciudades y departamentos de todo el país.

 La Asunción de la Virgen, un dogma de Fe

Esta doctrina fue definida como Dogma (verdad de la que no puede dudarse) por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. En esa fecha se publicó la Bula Munificentissimus Deus en la cual el Papa declaraba como Dogma de Fe católica la doctrina de la Asunción de la Virgen María.

La Asunción es la Victoria de Dios confirmada en María y asegurada para nosotros. La Asunción es una señal y promesa de la Gloria que nos espera cuando en el fin del mundo nuestros cuerpos resuciten y sean reunidos con nuestras almas.

María es una obra maravillosa de Dios, concebida sin pecado original. Es totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, además de su caridad, humildad, pureza, y paciencia. Ella es nuestra Madre del Cielo y está dispuesta a ayudarnos en todo lo que le pidamos.

Este año al cumplir 71 años de esta devoción mariana; debido a la situación socio-política que vivimos en el país, la Gritería Chiquita en León iniciará  luego de finalizar la Santa Eucaristía programada para las 4:00 pm y tras el grito del Obispo, Monseñor Bosco Vivas aproximadamente a las 05:00 pm en el atrío de la Basílica Catedral de León.

Roguemos con intención especial a Nuestra Madre para que vuelva sus ojos misericordiosos sobre nuestra querida Nicaragua  para que podamos gozar de las promesas del Cielo y vuela a nosotros la Paz, que solo Dios nos sabe dar.

¡Quién causa tanta alegría!…. ¡¡¡La Asunción de María!!