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La imagen se oscureció de la noche a la mañana

La historia del Milagroso Señor de Esquipulas, llamado también Cristo Negro de Esquipulas, es muy conocida en los países de Centro América y el sur de México.  En 1595, a pedido de los indígenas del pueblo de Esquipulas, Guatemala, un joven muy religioso y reconocido escultor portugués de nombre Quirio Cataño, esculpió la imagen de Cristo crucificado. 

Quirio Cataño, quien entonces se encontraba viviendo en la Capitanía General de Santiago de los Caballeros, la actual Antigua Guatemala, fue encomendado con un trabajo sumamente especial: la talla del Milagroso Señor de Esquipulas.

El siguiente es el texto del contrato efectuado entre el Provisor y Vicario General del Obispado de Guatemala y el escultor Quirio Cataño:

«En la Ciudad de Santiago de Guatemala, a los veintinueve días del mes de agosto del año mil quinientos noventa y cuatro, Cristóbal de Morales, Provisor de este Obispado, concertó con Quirio Cataño, oficial de escultor, que haga para el Pueblo de Esquipulas un Crucifijo de vara y media, muy bien acabado y perfeccionado, que lo debe dar acabado el día de San Francisco, primero que viene, y se han de dar por él cien tostones de cuatro reales de plata cada uno; y para en cuenta de los dichos cien tostones confesó haber recibido adelantados cincuenta tostones de los cuales recibió realmente y el se obligó a cumplirlo, y para ello obligó su persona y bienes y lo firmó de su nombre y el dicho Provisor. –Cristóbal de Morales – Quirio Cataño».

Los indígenas querían una imagen de color oscuro, semejante al color de su piel, pero como no existe madera tan oscura, aceptaron la que el joven Cataño les entregó a los pocos meses. Según la tradición oral, los habitantes de Esquipulas viajaron a la ciudad de Santiago de Guatemala para recoger la imagen en la fecha estimada y durante el viaje de regreso aquellos que la veían por el camino se quedaban admirados por su belleza y solicitaban que permaneciera con ellos al menos una noche, y de esta manera se originó la tradición del peregrinaje para venerar dicha imagen. Finalmente, la imagen llegó a Esquipulas el 9 de marzo de 1595 y fué colocada en una especie de ranchito-cabaña, mientras terminaban el Santuario en el centro de Esquipulas, al mismo que su celebración quedó fijada para el día 15 de enero.

Existen varias versiones en relación con el color oscuro de la imagen. Una es que por los años de exposición al humo de los innumerables cirios/veladoras y las manos de millones de fieles le proporcionaron su característico tono oscuro. La tradición nos dice que de la noche a la mañana apareció completamente oscura, milagro que hizo Nuestro Señor para complacer a sus hijos del pueblo de Esquipulas.

Los milagros son innumerables. La veneración al Señor de Esquipulas trasciende las fronteras de Guatemala. Millones de peregrinos procedentes de toda Latinoamérica, así como también de Europa acuden anualmente a venerar la sagrada imagen. Hay varios libros que se han escrito sobre el Señor de Esquipulas y sus milagros. Las novenas son numerosas.

El Santo Padre Juan pablo II visitó Guatemala el 6 de febrero de 1996 para celebrar los 400 años de haber sido esculpida la Imagen del Señor de Esquipulas. En esa ocasión designó al Santuario como Basílica.

Oración:

Jesús Crucificado de Esquipulas. Divina Imagen milagrosa, que tres veces has sudado copiosamente, dando salud a todos los enfermos que te invocan, socorriendo a todos los necesitados que te aclaman.

¡Oh, cómo, mi buen Jesús, al paso que se multiplican mis pecados, amontonas para mi tantos favores; te ruego, Sagrada Imagen, imán de los corazones, por tu Santísimo Sudor te compadezcas de mi alma abriéndome los ojos para el conocimiento de la gravedad del pecado, que ha puesto a tu Santísima Imagen tan negra y oscurecida, y te suplico me concedas el favor que te pido en este momento, a mayor gloria de tu Santísimo Nombre.

Amén.

 

fuente: aleteia.org / eventoscatolicos.org