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Archivo Vatican Media
Francisco, como es tradición antes de realizar un viaje apostólico, visita la basílica de Santa María la Mayor y se detiene unos minutos ante el icono de la Salus Popoli Romani, y confía su peregrinación de tres días en Iraq a la Virgen María. El viaje apostólico comenzará el viernes 5 de marzo. En un tuit, Francisco pide oraciones para que el encuentro con el pueblo iraquí «pueda desarrollarse de la mejor manera posible y dar los frutos esperados»

Ciudad del Vaticano

La víspera de su partida hacia Bagdad, Francisco se dirigió a la Basílica de Santa María la Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani. Es el acto de encomienda con el que el Papa «entrega» el 33º viaje apostólico, del 5 al 8 de marzo, a la custodia de la Madre Celestial. Como es habitual, el Pontífice, nunca renuncia antes y después de sus viajes al extranjero, su vista a la bas´silica y detenerse unos minutos ante el icono de la Virgen.

 

El regalo de flores a María

Antes de detenerse en oración en el interior de la capilla Borghese -donde se encuentra el icono- el Papa depositó un ramo de flores en el altar, ante la imagen sagrada de la Salus populi romani, es decir, la Salvación del pueblo romano. En el icono de la Virgen con el Niño en brazos, el Pontífice ve la fe del pueblo de Dios que desde hace siglos se reúne en torno a la Virgen en momentos de necesidad para implorar una señal de gracia del cielo, porque «lo que es imposible para los hombres no es imposible para Dios».

 

Una peregrinación penitente

El viaje a esta «tierra, antigua y extraordinaria cuna de la civilización», es para Francisco una peregrinación penitente de paz y «para implorar del Señor el perdón y la reconciliación tras años de guerra y terrorismo, para pedir a Dios el consuelo de los corazones y la curación de las heridas».

fuente: vaticannews.va