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Vatican Media
A la hora del rezo del Ángelus, el Papa Francisco pidió a los cristianos que se solidaricen con los civiles de este país, especialmente con las mujeres y los niños, víctimas de la violencia y los atentados de los últimos días. Además el Santo Padre alentó a «seguir asistiendo a los necesitados y rezar para que el diálogo y la solidaridad conduzcan a una convivencia pacífica y fraternal».

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano

Este domingo 29 de agosto, tras rezar la oración mariana del Ángelus acompañado de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa lanzó un contundente llamamiento por la paz en Afganistán, pidiendo ayuno y oración.

«Sigo la situación en Afganistán con gran preocupación, y comparto el sufrimiento de quienes lloran por las personas que perdieron la vida en los atentados suicidas del pasado jueves, y de quienes buscan ayuda y protección», dijo Francisco.

En este contexto, el Santo Padre encomendó a los fallecidos «a la misericordia de Dios Todopoderoso» y dio gracias a quienes trabajan «para ayudar a las personas que han sido tan probadas, especialmente las mujeres y los niños».

Asimismo, el Pontífice pidió a todos que sigan ayudando a los necesitados y que recen para que el diálogo y la solidaridad lleven a la instauración de una convivencia pacífica y fraterna que ofrezca esperanza para el futuro del país:

“En momentos históricos como este no podemos permanecer indiferentes, la historia de la Iglesia nos lo enseña. Como cristianos, esta situación nos compromete. Por eso hago un llamamiento a todos para que intensifiquen la oración y el ayuno. Oración y ayuno, oración y penitencia. Ahora es el momento de hacerlo. Hablo en serio: intensificar la oración y practicar el ayuno, pidiendo al Señor misericordia y perdón”

El Santo Padre tiene presente el sufrimiento del pueblo afgano, especialmente en el actual momento de crisis que está atravesando.

Con estas palabras expresaba su cercanía con Afganistán, tras el rezo del Ángelus, el pasado 15 de agosto, solemnidad litúrgica de la Asunción de la Virgen María:

«Les ruego que recen conmigo al Dios de la paz para que cese el ruido de las armas y se encuentren soluciones en la mesa del diálogo. Sólo así la población martirizada de ese país -hombres, mujeres, ancianos y niños- podrá regresar a sus hogares y vivir en paz y seguridad con pleno respeto mutuo».

Cabe destacar que la crisis en el país asiático continúa empeorando desde que los talibanes tomaron el control de Kabul, la capital del país, mientras miles de afganos intentan escapar en busca de un futuro mejor.

 

fuente: vaticannews.va