Francisco anima nuevamente la lucha contra el tabaquismo

En el Día Mundial sin Humo de Tabaco el Papa afirmó, en un mensaje, que “la salud física es un don de Dios que el Señor nos ha dado y que debemos cuidar con responsabilidad”.

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Una rosa apoyada en un cenicero. El símbolo del Día Internacional sin Humo de Tabaco, que se celebra el 31 de mayo de cada año, ocupa con la delicadeza de una flor el espacio que de otro modo quedaría embadurnado por la ceniza, que a su vez es símbolo de un bien, la salud, quemado cada año por millones de personas por el uso y abuso del humo. El Papa también quiso confiar a un breve mensaje su conocida convicción sobre el tema, que en 2018 se concretó en una decisión tajante: la prohibición de la venta de cigarrillos a sus empleados porque, como se explicó en ese momento, “la Santa Sede no puede contribuir a un ejercicio que perjudica claramente la salud de las personas».

Francisco expresó la misma idea en un mensaje en español dirigido a Monseñor Ariel Edgardo Torrado Mosconi, obispo de Nueve de Julio, diócesis argentina ubicada en la Provincia de Buenos Aires. El prelado fue uno de los promotores del seminario internacional “La Iglesia católica frente a la cuestión de la reducción de los daños del tabaco”, que se celebró el pasado 25 de mayo en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y se organizó con el apoyo de la Asociación Amici Pro Sanitate y bajo el patrocinio del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

“La cultura de la vida, escribe el Papa en el mensaje, es un patrimonio que los cristianos tenemos que compartir entre todos”. “Cada vida humana, única e irrepetible, posee un valor inestimable”, subraya el Pontífice. Francisco también espera que “la reflexión sobre esta problemática concreta pueda ayudar a que muchas personas tomen conciencia de que la salud física es un don de Dios que el Señor nos ha dado y que debemos cuidar con responsabilidad”.

 

“Los seres humanos tienen una naturaleza digna”

A los asistentes al seminario internacional se dirigió un mensaje del Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, en el que subrayó que “el tabaco, como las drogas y el alcohol, constituye un reto para todos aquellos que están interesados en la defensa de la vida y en la promoción de la dignidad humana y del desarrollo humano integral”.

Czerny también expresó que “los gobiernos o Estados deben garantizar que sus ciudadanos tengan fácil acceso a la ayuda para dejar de fumar, como líneas telefónicas gratuitas, servicios móviles y digitales para dejar de fumar, productos de sustitución de la nicotina y otras herramientas probadas para ayudar a las personas a dejar de fumar”. “Estas iniciativas ayudan a mejorar la salud, a salvar vidas, a proteger el medioambiente de la contaminación de las colillas y a ahorrar dinero. También es tiempo de que la industria del tabaco asuma la responsabilidad por los millones de personas que mata cada año”, manifestó el purpurado.

El Santo Padre recuerda el Rosario por la paz de fin de mayo

Tras el rezo del Regina Coeli, el Papa Francisco recordó el rezo del Rosario previsto para el próximo 31 de mayo. El Pontífice dirigirá la oración mariana en la Basílica de Santa María la Mayor, en conexión directa con diversos santuarios del mundo, como el de la Madre de Dios (Zarvanytsia) en Ucrania; la catedral de Sayidat al-Najat (Nuestra Señora de la Salvación) en Iraq; la catedral de Nuestra Señora de la Paz en Siria y la catedral de María Reina de Arabia en Baréin

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Tras el rezo del Regina Coeli, el Papa Francisco invitó a todos a unirse a la oración del próximo martes, 31 de mayo, a las seis de la tarde, en que dirigirá el rezo del Rosario ante la imagen de María Regina Pacis en la Basílica romana de Santa María la Mayor.  El Obispo de Roma dijo:

“Pasado mañana, último día del mes de mayo, fiesta litúrgica de la Visitación de la Santísima Virgen María, a las 18 horas, en la Basílica de Santa María la Mayor rezaremos el Rosario por la paz, en conexión con numerosos santuarios de diversos países. Invito a los fieles, a las familias y a las comunidades a unirse a esta invocación, para obtener de Dios, por intercesión de la Reina de la Paz, el don que el mundo espera”

 

Como signo de cercanía a los más implicados en la dinámica de los trágicos acontecimientos en Ucrania, se invitó a rezar las decenas del Rosario a una familia ucraniana, a personas relacionadas con las víctimas de la guerra y a un grupo de capellanes militares con sus respectivos cuerpos.

 

La conexión vía streaming

Estos santuarios rezarán el Rosario al mismo tiempo que el Santo Padre y estarán conectados vía streaming con la transmisión en directo desde Roma. Estarán conectados con el Papa: el santuario de la Madre de Dios (Zarvanytsia) en Ucrania; la catedral de Sayidat al-Najat (Nuestra Señora de la Salvación) en Iraq; la catedral de Nuestra Señora de la Paz en Siria; la catedral de María Reina de Arabia en Baréin.

Junto a ellos, los santuarios internacionales de Nuestra Señora de la Paz y del Buen Viaje; el santuario Internacional de Jesús Salvador y Madre María; el santuario de Jasna Góra; el santuario internacional de los Mártires de Corea; la Santa Casa de Loreto; el de la Santísima Virgen del Santo Rosario; el santuario internacional de Nuestra Señora de Knock; el de la Santísima Virgen del Rosario; el de Nuestra Señora Reina de la Paz; el de Nuestra Señora de Guadalupe y el de Nuestra Señora de Lourdes.

Los fieles de todo el mundo están invitados a apoyar al Papa Francisco en su oración a la Reina de la Paz. La plegaria se retransmitirá en directo por los canales oficiales de la Santa Sede. Asimismo se conectarán todas las redes católicas del mundo y será accesible para las personas sordas y con problemas de audición mediante la traducción al lenguaje de signos en italiano LIS.

 

María Regina Pacis

La estatua de María Regina Pacis, situada en la nave izquierda de la Basílica de Santa María la Mayor, fue encargada por Benedicto XV y realizada por el escultor Guido Galli, entonces subdirector de los Museos Vaticanos, para pedir a la Virgen el fin de la Primera Guerra Mundial en 1918. La Virgen está representada con el brazo izquierdo levantado como señal para ordenar el fin de la guerra, mientras que con el derecho sostiene al Niño Jesús, dispuesto a dejar caer la rama de olivo que simboliza la paz. Las flores están esculpidas en la base, simbolizando el florecimiento de la vida con el retorno de la paz.

Es tradicional que los fieles depositen a los pies de la Virgen pequeñas notas manuscritas con intenciones de oración. El Papa depositará una corona de flores a los pies de la estatua antes de dirigir su oración a la Virgen y dejar su intención particular.

Para apoyar la oración del Papa estarán presentes, además de las familias de la comunidad ucraniana, los chicos y chicas que han recibido la Primera Comunión y la Confirmación en las últimas semanas, los Scouts, los representantes de la Juventud Ardiente Mariana (Gam), los miembros del Cuerpo de la Gendarmería Vaticana y de la Guardia Suiza Pontificia, y las tres parroquias de Roma que llevan el nombre de la Virgen María Reina de la Paz, junto con los miembros de la Curia Romana.

Consistorio del 27 de agosto para la creación de 21 nuevos cardenales

El Papa Francisco anunció la creación de veintiún nuevos cardenales. Entre ellos hay tres jefes de dicasterios de la Curia, de los cuales uno es español. Dos de Brasil, uno de Colombia y otro de Paraguay. Dieciséis son electores. Cinco son italianos, entre los que figura el obispo Cantoni de Como, el emérito de Cagliari y el profesor de teología Gianfranco Ghirlanda

Salvatore Cernuzio – Vatican News

Cardenales procedentes de diversas partes del mundo. Al finalizar el rezo del Regina Coeli, el Papa anunció un nuevo Consistorio, que tendrá lugar el próximo 27 de agosto, para la creación de veintiún nuevos cardenales. Será el octavo del pontificado de Francisco. El Pontífice anunció desde la ventana del Palacio Apostólico frente a la Plaza de San Pedro:

“El lunes y el martes 29 y 30 de agosto habrá una reunión de todos los cardenales para reflexionar sobre la nueva Constitución apostólica Praedicate evangelium y el sábado 27 de agosto celebraré un Consistorio para la creación de los nuevos cardenales”

 

Tres jefes de Dicasterio

Entre los nuevos cardenales hay tres jefes de Dicasterios de la Curia Romana. Se trata del inglés Arthur Roche, prefecto de la Congregación para el Culto Divino; el coreano Lazarus You Heung-sik, prefecto de la Congregación para el Clero; y el español Fernando Vérgez Alzaga, presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano y el Governatorato.

 

Nuevas púrpuras

Junto a ellos, Francisco elevó a la púrpura a: Jean Marc Avelin, arzobispo de Marsella; Peter Okpaleke, obispo de Ekwulobia, Nigeria; Leonardo Steiner, arzobispo de Manhaus; Filipe Neri António Sebastião do Rosário Ferrão, arzobispo de Goa y Damao, India; Robert W. McElroy, Obispo de San Diego, Estados Unidos; Virgílio do Carmo da Silva; Arzobispo de Timor Oriental; el obispo de Como, Oscar Cantoni; Anthomy Poola, arzobispo de Hyderabad, India; Paulo César Costa, arzobispo de Brasilia; Richard Kuuia Baawobr, arzobispo de Wa, Ghana; William Goh Seng Chye, arzobispo de Singapur; Adalberto Martínez Flores, arzobispo de Asunción, Paraguay; Giorgio Marengo, prefecto apostólico de Ulán Bator, capital de Mongolia.

 

Mayores de 80 años

Con ellos, también recibirán la birreta roja cinco mayores de ochenta años que, por lo tanto, no podrán ser elegidos en un posible Cónclave. Se trata de: Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena (Colombia); Lucas Van Looy, obispo emérito de Gante (Bélgica); Arrigo Miglio, arzobispo emérito de Cagliari; el padre Gianfranco Ghirlanda, profesor de teología y monseñor Fortunato Frezza, canónigo de San Pedro. Al final de la lectura de la lista de nuevos cardenales el Santo Padre dijo:

“Recemos por los nuevos cardenales para que, confirmando su adhesión a Cristo, me ayuden en mi ministerio de Obispo de Roma por el bien de todo el pueblo santo de Dios”

 

Composición del Colegio cardenalicio

El Colegio cardenalicio cuenta hoy con 208 cardenales, de los cuales 117 son electores y 91 no electores. A partir del 27 de agosto los cardenales serán 229, de los cuales 132 electores.

Semana Laudato si’ 2022: Los jóvenes comprometidos con la Tierra

El Movimiento Internacional “Scholas Occurrentes” inauguró la Escuela Laudato si’, de la que participan cientos de jóvenes de distintas partes del mundo para quienes el grito de la Madre Tierra no les es indiferente. Una iniciativa especialmente destacable en la Semana Laudato si’ 2022.

Sebastián Sansón Ferrari – Vatican News

Responder al clamor de la tierra, de los pobres: son dos de los siete objetivos de la Semana Laudato si’ 2022, lanzada por el Santo Padre Francisco luego del rezo del Regina Coeli el domingo 22 de mayo. El objetivo es “escuchar cada vez con más atención el grito de la Tierra, que nos impulsa a actuar juntos en el cuidado de nuestra casa común”, afirmaba el Pontífice.

Unos días antes, el jueves 19 de mayo, el Santo Padre se reunió, en el Aula Magna de la Pontificia Universidad Urbaniana, con jóvenes participantes en la “Escuela Laudato si’” del Movimiento Educativo Internacional “Scholas Occurrentes”. Son chicos y chicas procedentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, España, Haití, Italia, México, Panamá y Portugal que durante un año desarrollarán proyectos de impacto socio-ambiental en sus comunidades.

Estos jóvenes fueron destinatarios de unas espontáneas y bellas palabras del Papa, quienes les explicó que “para que la Laudato si’ tenga valor real, hace falta poesía y coraje y estas dos cosas no se aprenden en los libros, sino que se aprende así, con el riesgo, con la contemplación de la naturaleza y con la lucha”.

 

“El cambio está aquí”

Tres jóvenes de esta “Generación Laudato si’”, implicada con la preservación del medioambiente, compartieron sus experiencias ante los micrófonos de Radio Vaticana – Vatican News.

Irene, de España, quien durante el encuentro formuló una pregunta al Santo Padre, con entusiasmo cuenta que el mensaje del Papa “fue una inspiración para seguir luchando por lo que creemos y que no estamos solos”, expresa. Ella se animó a participar de la Escuela tras diferentes ocasiones en las que colaboró con iniciativas de Scholas Occurrentes.

Para Irene, el cambio está “en la interculturalidad, en esa escuela sin paredes en las que se nos puede abrir un mundo de posibilidades, en pensar que, a pesar de nuestras diferencias, nos une el dolor por el deterioro del mundo que nos rodea”.

 

“Un llamado que me llena de esperanza”

Por su parte, para Mauricio, de Chile, fue una sorpresa que la Iglesia promoviera este proyecto. A su vez, reconoce que el mensaje del Sucesor de Pedro fue un estímulo para proseguir la lucha por la defensa del medioambiente. “Nos llena de energía para salir a recorrer miles de kilómetros para poder manifestar que la casa común se cuida y se protege”, añade.

 

“Scholas innovó, hizo lo no tradicional, lo no formal. Me voy feliz de este espacio, lleno de dudas. Scholas lo que hace y lo que provoca es que, en el lugar de la piedra, genera un movimiento telúrico enorme, que nos remeció, que nos conmovió y nos llenó de mucha esperanza. Siento que no nos equivocamos de aceptar el llamado de Scholas en este desafío”.

 

Unidos por una causa común

También Nicolás, de Argentina, vive este momento con gran emoción. Indica que le hizo reflexionar sobre la necesidad de repensar muchas de las prácticas que hoy en día tenemos, para volver a poner en el centro a la persona humana y repensar las formas en que creamos nuevos lazos.

 

“Estamos ante una responsabilidad grande, de construir un presente y un futuro distinto”, declara y subraya que dicha misión requiere del esfuerzo conjunto de los jóvenes y las personas mayores.

 

“Educación para la alianza entre la humanidad y el ambiente”

La Semana Laudato si’ 2022, que tiene lugar en el marco del séptimo aniversario de publicación de la encíclica, pretende, entre otros objetivos, intensificar esfuerzos contra el cambio climático. Son siete días y cientos de eventos globales, regionales y locales, promovidos por el Desarrollo Humano Integral.

La encíclica homónima se refiere, entre sus diversos asuntos, a la gravedad de la crisis cultural y ecológica que necesita -afirma el Papa Francisco- en nuevos hábitos. Según el Santo Padre, “en los países que deberían producir los mayores cambios de hábitos de consumo, los jóvenes tienen una nueva sensibilidad ecológica y un espíritu generoso, y algunos de ellos luchan admirablemente por la defensa del ambiente, pero han crecido en un contexto de altísimo consumo y bienestar que vuelve difícil el desarrollo de otros hábitos. Por eso estamos ante un desafío educativo” (Laudato si’, 209).

 

El agua, uno de los tantos bienes a cuidar

En el lanzamiento de la Escuela Laudato si’ las presentadoras aludieron al Pacto Educativo del Agua, una iniciativa de Scholas. Este proyecto inició en 2021 con el objetivo de articular el trabajo de los sectores público, privado y académico para unir las fuerzas y alcanzar soluciones específicas a los problemas locales de falta de agua, agua no potable y agua contaminada, denunciados por los jóvenes de distintas comunidades de Scholas en el mundo”, recuerdan en una nota relacionada publicada en su sitio web.

En este marco, durante el encuentro con el Papa Francisco, presentaron un equipamiento portátil que permite limpiar el agua, funcionando sin electricidad y sin necesidad de habilidades técnicas para operarlo.

 

fuente: vaticannews.va

El Papa: aprendamos a decir cada día “Señor, dame tu paz, dame el Espíritu Santo”

“Cuanto más sentimos que el corazón está agitado, cuanto más advertimos en nuestro interior nerviosismo, intolerancia, rabia, más debemos pedir al Señor el Espíritu de la paz”. Palabras del Papa a la hora del rezo del Regina Coeli, meditando sobre la promesa de Jesús: “Les dejo la paz, les doy mi paz”. “Aprendamos a decir cada día: ‘Señor, dame tu paz, dame el Espíritu Santo’”, animó Santo Padre, que exhortó a pedirlo también para los demás.

«Les dejo la paz, les doy mi paz». Las frases de Jesús en la última cena, fueron el centro de la reflexión del Papa Francisco sobre el Evangelio del Día, que, como cada domingo se asomó desde la ventana del Palacio Apostólico Vaticano para rezar junto con los fieles presentes en la Plaza de San Pedro la oración a la Madre de Dios.

 

Se muere como se ha vivido

Jesús – dijo el Santo Padre – se despide con palabras que expresan afecto y serenidad, pero lo hace en un momento que no es precisamente sereno: Judas ha salido para traicionarlo, Pedro está a punto de negarlo y casi todos los demás lo abandonarán. «El Señor lo sabe, y con todo no reprocha, no usa palabras severas, no pronuncia discursos duros. En vez de mostrar agitación, permanece afable hasta el final».

El Santo Padre recordó seguidamente un proverbio que dice que “se muere como se ha vivido”. Y constató que, en efecto, “las últimas horas de Jesús son como la esencia de toda su vida”.

Experimenta miedo y dolor, pero no deja espacio al resentimiento y a la protesta. No se deja llevar por la amargura, no se desahoga, no es incapaz de soportar. Está en paz, una paz que proviene de su corazón manso, habitado por la confianza. De ahí surge la paz que Jesús nos deja. Porque no se puede dejar la paz a los demás si uno no la tiene en sí mismo. No se puede dar paz si no se está en paz. 

 

Un testimonio que vale más que mil palabras

Con esta frase, Jesús, continuó diciendo el Santo Padre «demuestra que la mansedumbre es posible». Él la ha encarnado precisamente en el momento más difícil; y desea que también nos comportemos así nosotros, que somos los herederos de su paz. Nos quiere mansos, abiertos, disponibles para escuchar, capaces de aplacar las disputas y tejer concordia. Esto – aseguró el Papa – es dar testimonio de Jesús, y vale más que mil palabras y que muchos sermones.

Preguntémonos si, en los lugares en los que vivimos, nosotros, los discípulos de Jesús, nos comportamos así: ¿Aliviamos las tensiones, apagamos los conflictos? ¿Tenemos una mala relación con alguien, estamos siempre preparados para reaccionar, para estallar, o sabemos responder con la no violencia, sabemos responder con gestos y palabras de paz? ¿Cómo reacciono yo? Que cada uno se pregunte.

Tras esta invitación al discernimiento, el Pontífice reconoció que, ciertamente, esta mansedumbre “no es fácil”. De hecho, constató cuán difícil es “desactivar los conflictos”. Pero es precisamente aquí que, según el Sucesor de Pedro, “viene en nuestra ayuda la segunda frase de Jesús: Les doy mi paz”.

Jesús sabe que nosotros solos no somos capaces de custodiar la paz, que necesitamos una ayuda, un don. La paz, que es nuestro compromiso, es ante todo don de Dios. En efecto, Jesús dice: «Les doy mi paz, pero no como la da el mundo». ¿Qué es esta paz que el mundo no conoce y que el Señor nos dona? Es el Espíritu Santo, el mismo Espíritu de Jesús. 

 

La fuerza de paz de Dios

Sucede que, tal como enseñó el Papa, el Espíritu Santo es “la presencia de Dios en nosotros, la ‘fuerza de paz’ de Dios”.

Es Él, el Espíritu Santo, quien desarma el corazón y lo llena de serenidad. Es Él, el Espíritu Santo, quien deshace las rigideces y apaga la tentación de agredir a los demás. Es Él, el Espíritu Santo, quien nos recuerda que junto a nosotros hay hermanos y hermanas, no obstáculos y adversarios. Es Él, el Espíritu Santo quien nos da la fuerza para perdonar, para recomenzar, para volver a partir. Y con Él, con el Espíritu Santo, nos transformamos en hombres y mujeres de paz. 

 

Invoquemos al Espíritu Santo

Por todo ello, el Santo Padre Francisco reiteró que “ningún pecado, ningún fracaso, ningún rencor debe desanimarnos a la hora de pedir con insistencia el don del Espíritu Santo” puesto que “cuanto más sentimos que el corazón está agitado, cuanto más advertimos en nuestro interior nerviosismo, intolerancia, rabia, más debemos pedir al Señor el Espíritu de la paz”.

“Aprendamos a decir cada día: ‘Señor, dame tu paz, dame el Espíritu Santo’”, animó, exhortando a pedirlo también “para quienes viven junto a nosotros, para quienes encontramos todos los días y para los responsables de las naciones”.

Que la Virgen – concluyó- nos ayude a acoger al Espíritu Santo para ser constructores de paz.

 

Los pensamientos del Papa tras el Regina Coeli

Tras el rezo del Regina Coeli el Papa Francisco pidió un aplauso para Pauline Marie Jaricot, fundadora de la Obra de la Propagación de la Fe, cuya beatificación tendrá lugar esta tarde en Lyon. “Esta fiel laica, que vivió en la primera mitad del siglo XIX, fue una mujer valiente, atenta a los cambios de los tiempos con una visión universal de la misión de la Iglesia. Que su ejemplo suscite en todos el deseo de participar, con la oración y la caridad, en la difusión del Evangelio en el mundo”, dijo.

 

También recordó que hoy tiene inicio la Semana Laudato si’, para escuchar cada vez con más atención el grito de la Tierra, que nos impulsa a actuar juntos en el cuidado de nuestra casa común, y agradeció al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y a las numerosas organizaciones que adhieren, invitando a todos a participar.

Recordó también que el próximo martes se conmemora la Santísima Virgen María Auxiliadora, especialmente sentida por los católicos de China, que veneran a la Auxiliadora como su Patrona, y tras expresar que vive con atención y participación la vida y las vicisitudes de los fieles y pastores, a menudo complejas, aseguró que reza por ellos cada día. “Los invito a unirse a mí en esta oración, para que la Iglesia en China, en libertad y tranquilidad, pueda vivir en comunión efectiva con la Iglesia universal y ejercer su misión de anunciar el Evangelio a todos, ofreciendo así también una contribución positiva al progreso espiritual y material de la sociedad”, añadió.

Por último, en el saludar a quienes en Roma participaron del acto “Escojamos la vida”, les agradeció por su compromiso en favor de la vida de la objeción de conciencia, cuyo ejercicio, observó, se intenta a menudo «limitar». “Por desgracia, en los últimos años se ha producido un cambio en la mentalidad común y hoy nos inclinamos cada vez más a pensar que la vida es un bien a nuestra total disposición, que podemos elegir manipular, hacer nacer o morir a nuestro antojo, como resultado exclusivo de una elección individual. Recordemos que la vida es un don de Dios”, lamentó el Santo Padre, que reiteró que la vida “siempre es sagrada e inviolable”, y que “no podemos silenciar la voz de la conciencia”.

fuente: vaticannews.va

Los abuelos, artífices de la revolución de la ternura que libera de la guerra

En su mensaje con motivo de la segunda Jornada Mundial de los Abuelos, que se celebra el 24 de julio, Francisco exhorta a ser «dueños de un modo de vida pacífico y atento a los débiles», protegiendo el mundo, mirando la vejez como un tiempo de oración para convertir los corazones. Además, invita a las parroquias y comunidades a realizar una obra de misericordia visitando a los ancianos que están solos

Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano

Es un tiempo de prueba el que vive el mundo, marcado por la pandemia, una «tormenta inesperada y furiosa», por una guerra «que hiere la paz y el desarrollo a escala mundial», pero atención al riesgo concreto – dice el Papa en su Mensaje para la Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos – de no mirar otras «epidemias» y «otras formas generalizadas de violencia que amenazan a la familia humana y a nuestra casa común».

Una de estas formas de violencia, subraya repetidamente el Santo Padre, es olvidar a los ancianos, descartarlos, el pensar que ellos ya no tengan «frutos que dar». Una referencia al tema que el Papa ha elegido para esta segunda Jornada, prevista para el 24 de julio, y centrada en el versículo del Salmo 92: «En la vejez todavía darán fruto». Estas palabras, explica, van «a contracorriente de lo que el mundo piensa de esta edad de la vida; y también con respecto a la actitud resignada de algunos de nosotros, los ancianos, que van adelante con poca esperanza y sin esperar nada del futuro».

Francisco recuerda que muchos «la vejez les causa miedo» porque la ven como una enfermedad y eso los induce a evitar «cualquier tipo de contacto» con los ancianos. La solución suele ser relegarlos en estructuras que se encargan de ellos, abrazando así «la cultura del descarte» que autoriza, subraya el Papa, caminos separados entre «nosotros» y «ellos».

Pero, en realidad, una vida larga – así enseña la Escritura – es una bendición, y los ancianos no son parias de los que hay que alejarse, sino signos vivos de la benevolencia de Dios que otorga vida en abundancia. ¡Bendita la casa que custodia a un anciano! ¡Bendita sea la familia que honra a sus abuelos!

 

Ninguna condena

Para el Papa, esta edad es difícil de entender, porque no estamos preparados para aceptarla y porque se ofrecen «planes de asistencia, pero no proyectos de asistencia». Se miran las arrugas que hay que ocultar, pero no se entrevé un horizonte; se interioriza de tal modo la misma cultura del descarte. El Salmo, explica el Pontífice, viene en socorro porque es en el confiar en el Señor donde «encontraremos la fuerza para multiplicar la alabanza».

Descubriremos que envejecer no es sólo el deterioro natural del cuerpo o el inevitable paso del tiempo, sino el don de una larga vida. ¡Envejecer no es una condena, sino una bendición!

 

No limitarnos a “balconear”

Francisco indica así el modo para llevar una vejez espiritualmente activa mediante «la lectura asidua de la Palabra de Dios, la oración diaria, la familiaridad con los Sacramentos y la participación en la Liturgia». Alimentar la relación con Dios y con los demás es el camino, sobre todo ofreciendo afecto a nuestros vecinos, pero también a los pobres y a los que sufren.

Todo esto nos ayudará a no sentirnos meros espectadores en el teatro del mundo, a no limitarnos a «balconear», a estar ante la ventana. En cambio, si agudizamos nuestros sentidos para reconocer la presencia del Señor, seremos como «olivos verdes en la casa de Dios», podremos ser una bendición para quien vive junto a nosotros.

 

Una revolución desarmada

En el mensaje en el que el Papa utiliza a menudo la palabra «nosotros», refiriéndose a los ancianos y a los abuelos, insiste en una misión a la que están llamados: ofrecer una importante contribución a la revolución de la ternura, «una revolución espiritual y desarmada» que hay que vivir como protagonistas.

Convertirse en «artífices» a través de la oración – es la indicación de Francisco – para «acompañar el grito de dolor de quien sufre» y que puede contribuir a cambiar los corazones, a desmilitarizarlos, «permitiendo que cada uno reconozca en el otro a un hermano». Llegar a ser, por tanto, «poetas de la oración», expresión de un gran «coro» que sostenga con la alabanza y la súplica «a la comunidad que trabaja y lucha en el campo de la vida».

Y nosotros, los abuelos y los ancianos, tenemos una gran responsabilidad: enseñar a las mujeres y a los hombres de nuestro tiempo a ver a los demás con la misma comprensión y la misma mirada tierna que dirigimos a nuestros nietos. Hemos afinado nuestra humanidad al ocuparnos del prójimo y hoy podemos ser maestros de un modo de vivir pacífico y atento a los más débiles.

 

Custodios de los niños que sufren

«Uno de los frutos que estamos llamados a llevar – escribe el Papa – es el de custodiar el mundo».

Custodiemos en nuestro corazón – como hacía San José, padre tierno y bondadoso – a los pequeños de Ucrania, de Afganistán, de Sudán del Sur…

Esta conciencia, explica Francisco, proviene de saber que «no nos salvamos solos, que la felicidad es un pan que se come juntos» y por eso los abuelos y los ancianos están llamados a testimoniarlo a quien cree tener éxito en la contraposición con los demás. «Todos – se lee en el mensaje – incluso los más débiles, pueden hacerlo: nuestro dejarnos cuidar – a menudo por personas que provienen de otros países – es un modo para decir que vivir juntos no sólo es posible, sino necesario».

 

Visitar a los ancianos

Para concluir, el Papa Francisco invita a celebrar juntos la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Ancianos, invitando a las parroquias y a las comunidades a visitarlos «en su casa o en las residencias donde son huéspedes», porque de un encuentro puede nacer la amistad.  «Hagamos que nadie viva este día en la soledad. ¡La visita a los ancianos solos es una obra de misericordia en nuestro tiempo!».

Pidamos a la Virgen, Madre de la Ternura, que nos haga a todos artífices de la revolución de la ternura, para liberar juntos al mundo de la sombra de la soledad y del demonio de la guerra.

 

fuente: vaticannews.va

Regina Coeli. El Papa invita a zambullirnos en el bien al encuentro con Jesús

Antes del rezo del Regina Coeli, el Pontífice recordó que ante las vicisitudes de la vida no hay que autocompadecerse ni distraerse en viejos esquemas, sino volver a empezar desde Jesús, renovados, sin miedo a perder algo y sin demasiados cálculos.

Alina Tufani Díaz, Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco, este mediodía, antes del rezo del Regina Coeli reiteró que para ir al encuentro de Jesús hay que comprometerse, lanzarse con un renovado impulso en el camino del bien. Ante una Plaza de San Pedro, algo nublada pero llena de peregrinos y fieles, el Santo Padre reflexionó sobre el Evangelio de este domingo que narra la tercera aparición de Jesús resucitado a los apóstoles.

A orillas del lago de Galilea, algo desmoralizados y desilusionados, mientras el Resucitado se hace esperar, los discípulos deciden volver a la vida de antes, la de pescadores que, sin embargo, no pescan nada. Un sentimiento y un estado de ánimo, en particular de Pedro, que también nosotros podemos experimentar, dijo el Pontífice, cuando por “cansancio, desilusión, quizás por pereza, nos olvidemos del Señor y descuidemos las grandes opciones que hemos tomado, para contentarnos con otra cosa”.

 

Echar las redes con valentía

En esos momentos, indicó el Papa, Jesús exhorta nuevamente a sus discípulos a echar las redes con valentía hasta desbordarlas.

“Hermanos, hermanas, cuando en la vida tenemos las redes vacías, no es el momento de autocompadecernos, de divertirnos, de volver a los viejos pasatiempos. Es el momento de volver a empezar con Jesús, de hallar el valor de recomenzar, de navegar mar adentro con Él”, enfatizó el Pontífice.

 

Para ese volver a empezar con Jesús, el Santo Padre sugirió tres verbos:  avanzar, recomenzar y retomar las riendas ante una decepción o una vida que ha perdido algún sentido. Y si «hoy siento que he retrocedido…»  -agregó el Papa – «vuelve a avanzar con Jesús; vuelve a empezar, vuelve a ponerte en marcha», porque «te está esperando y sólo piensa en ti, en mí, en cada uno de nosotros».

 

Un renovado impulso que es amor

Más adelante, Francisco reflexionó sobre el “sobresalto”, el impulso de Pedro cuando, al oír que el Señor ha vuelto, se lanza al agua y nada a su encuentro: “Es un gesto de amor, porque el amor va más allá de lo útil, lo conveniente y lo debido; el amor genera asombro, inspira impulsos creativos, gratuitos”.

“Queridos hermanos y hermanas, hoy estamos invitados a un nuevo impulso, a zambullirnos en el bien sin miedo de perder algo, sin hacer demasiados cálculos, sin esperar a que empiecen los otros. Porque para ir al encuentro de Jesús hay que comprometerse”, insistió el Santo Padre.

 

¿Queremos amar a Jesús?

Como siempre, Francisco interpeló a los fieles sobre la propia generosidad, si son capaces de seguir los impulsos del corazón para lanzarse y zambullirse en el amor de Jesús, en lugar de encerrarse en la costumbre o en el miedo.  Porque como a Pedro, el Resucitado también hoy nos pregunta: ¿Me quieres? Porque en la Pascua – recuerda Francisco – Jesús quiere que “resurja también nuestro corazón; porque la fe no es una cuestión de saber, sino de amor”.

“¿Me quieres?, te pregunta Jesús a ti, que tienes las redes vacías y miedo de recomenzar; a ti, que no tienes el valor de zambullirte y has perdido empuje. ¿Me quieres?, pregunta Jesús” (…) Y nosotros, ¿queremos amar a Jesús?”. Con estas preguntas concluyó el Papa sus palabras antes del Regina Coeli, no sin antes pedir a la Virgen, que con prontitud dijo “sí” al Señor, que nos ayude a encontrar el impulso del bien.

fuente: vaticannews.va

Primero de Mayo. El Papa aboga por un trabajo digno y una economía de paz

En el Día del Trabajador, el Santo Padre piensa en los numerosos hombres y mujeres que mueren cuando realizan su labor. Recuerda también a los periodistas ante la inminente celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

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La dignidad del trabajo fue resaltada por el Papa al celebrarse en todo el mundo, este domingo 1 de mayo, el Día del Trabajador. Al concluir el rezo mariano del Regina Coeli, y luego de sus conmovedoras palabras al recordar el sufrimiento del pueblo ucraniano atormentado por la barbarie de la guerra, el Pontífice saludó a los trabajadores en su día.

«Hoy es la Fiesta del Trabajo. Que sea un estímulo para renovar nuestro compromiso para que el trabajo sea digno en todas partes y para todos. Y que el mundo del trabajo inspire la voluntad de desarrollar una economía de paz”, deseó el Pontífice.

En este día en el que la Iglesia celebra la fiesta de San José Artesano, el Santo Padre también recordó la tragedia de todos aquellos trabajadores que han muerto desarrollando su labor.

“Me gustaría recordar a los trabajadores que murieron en el trabajo: Una tragedia generalizada, quizás demasiado generalizada”, advirtió el Papa.

 

La valentía de la información

Francisco adelantó, este domingo, sus felicitaciones a los periodistas que el próximo, martes 3 de mayo, celebrarán el Día Mundial de la Libertad de Prensa, patrocinado por la UNESCO.

“Rindo homenaje a los periodistas que pagan en persona por servir a este derecho”, afirmó el Papa. Y agregó que sólo el año pasado 47 periodistas fueron asesinados y más de 350 encarcelados en todo el mundo.

“Un agradecimiento especial – dijo – a quienes nos informan con valentía sobre las lacras de la humanidad”.

 

Los beatos de Milán

Con un masivo aplauso convocado por Francisco fueron festejados Don Mario Ciceri y Armida Barelli que fueron beatificados, ayer, en Milán.  De ellos, el Santo Padre dijo:

“El primero era un vicepárroco rural; se dedicaba a la oración y a la confesión, visitaba a los enfermos y estaba con los chicos en el oratorio, como educador amable y guía seguro. Un brillante ejemplo de pastor. Armida Barelli fue la fundadora y animadora de la Juventud Femenina de Acción Católica. Viajó por toda Italia para llamar a niñas y jóvenes al compromiso eclesial y civil. Colaboró con el padre Gemelli en la creación de un instituto femenino laico y de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, que hoy celebra su día anual y que ha sido bautizada ‘Con corazón de mujer’ en su honor”.

 

fuente: vaticannews.va