Ángelus. Francisco: Jesús considera “escándalo” el huir de la cruz

El Papa Francisco en la alocución previa al rezo mariano del Ángelus se refirió al pasaje evangélico de Mt 16, 21-27, que nos muestra a Jesús que comienza a hablar de su pasión y explica a sus amigos lo que le espera al final, en Jerusalén, pero sus discípulos todavía no son capaces de comprender sus palabras.

 

Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco, en el último domingo de agosto, se ha dirigido a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro de Roma. Él se refirió al pasaje evangélico de Mt 16, 21-27 que tiene como preámbulo el texto donde Pedro “en nombre también de los otros discípulos, ha profesado la fe en Jesús como Mesías e Hijo de Dios” y después del cual, Jesús empieza a hablar de su pasión.

 

Misterio de humillación y de gloria

El Papa explica el pasaje del evangelio de este domingo mostrando que “A lo largo del camino hacia Jerusalén, explica abiertamente a sus amigos lo que le espera al final en la ciudad santa: preannuncia su misterio de muerte y de resurrección, de humillación y de gloria. Dice que deberá «sufrir mucho por causa de los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley; que lo matarían y al tercer día resucitaría» (Mt 16, 21).

El Obispo de Roma subraya que las palabras de Jesús “no son comprendidas, porque los discípulos tienen una fe todavía inmadura y demasiado unida a la mentalidad de este mundo (cfr Rm 12, 2”) Piensan en una victoria demasiado terrenal, y por ello no entienden el lenguaje de la cruz».

 

El “escándalo” es huir de la cruz

Francisco nos invita a ver la escena, fijando nuestra mirada en Pedro, quien ante la posibilidad de que Jesús pueda fracasar y morir en la cruz se rebela y le dice: «Dios no lo quiera, Señor; no te ocurrirá eso» (v. 22). Cree en Jesús, le quiere seguir, pero no acepta que su gloria pase a través de la pasión. Para Pedro y los otros discípulos – ¡pero también para nosotros! – la cruz es un “escándalo”, mientras que Jesús considera “escándalo” el huir de la cruz, que sería como eludir la voluntad del Padre”.

Jesús no renuncia a la misión que el Padre le ha encomendado, afirma el Papa, por eso Jesús responde a Pedro: «¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son como los de Dios, sino como los de los hombres» (v. 23). El pontífice insiste: «Pero… diez minutos antes, Jesús alabó a Pedro, le prometió ser el fundamento de su Iglesia, el fundamento; diez minutos después le dijo «Satanás». ¿Cómo puedes entender eso? Nos pasa a todos: en los momentos de devoción, de fervor, de buena voluntad, de cercanía al prójimo, «ah, miremos a Jesús y sigamos adelante»; pero en los momentos en que la cruz viene hacia nosotros, huimos. El diablo – «Satanás», le dice Jesús a Pedro – nos tienta. Es precisamente del espíritu maligno, es precisamente del diablo que hace que nos alejemos de la cruz».

 

Renunciar a sí mismo y tomar la cruz

Después, afirma el Papa, Jesús dirige la palabra a todos y añade: «Si alguno quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz, y me siga» (v. 24). De este modo Él indica el camino del verdadero discípulo, mostrando dos actitudes. La primera es «renunciar a sí mismos», que no significa un cambio superficial, sino una conversión, una inversión de valores. La otra actitud es la de tomar la cruz”.

Francisco subraya las implicaciones de la actitud de tomar la cruz y dice: “No se trata solo de soportar con paciencia las tribulaciones cotidianas, sino de llevar con fe y responsabilidad esta parte de cansancio y de sufrimiento que la lucha contra el mal conlleva (…) Así el compromiso de “tomar la cruz” se convierte en participación con Cristo en la salvación del mundo (…) La vida de los cristianos es siempre una lucha. La Biblia dice que la vida del creyente es una milicia: luchando contra el espíritu maligno, luchando contra el Mal».

 

Gastar nuestra vida por el prójimo

“La cruz es signo santo del Amor de Dios y del Sacrificio de Jesús, y no debe ser reducida a objeto supersticioso o joya ornamental”, afirma el Papa, al contrario, continúa: “Cada vez que fijamos la mirada en la imagen de Cristo crucificado, pensamos que Él, como verdadero Siervo del Señor, ha cumplido su misión dando la vida, derramando su sangre para la remisión de los pecados”. De esto se desprende una consecuencia: “si queremos ser sus discípulos, estamos llamados a imitarlo, gastando sin reservas nuestra vida por amor de Dios y del prójimo”.

Francisco finalizó la reflexión orando a María Santísima pidiéndole que “nos ayude a no retroceder frente a las pruebas y a los sufrimientos que el testimonio del Evangelio conlleva”

fuente: vaticannews.va

Fiesta de María Reina

«María, nuestra Reina, está de pie, a la derecha de Cristo, enjoyada con oro, vestida de perlas y brocado».

Martirologio Romano: Memoria de la Bienaventurada Virgen María, Reina, que engendró al Hijo de Dios, Príncipe de la paz, cuyo reino no tendrá fin, y que es saludada por el pueblo cristiano como Reina del cielo y Madre de misericordia.

Cada 22 de agosto celebramos a la Santísima Virgen María como Reina. María es Reina por ser Madre de Jesús, Rey del Universo.

 

Un poco de historia

La fiesta de hoy fue instituida por el Papa Pío XII, en 1955 para venerar a María como Reina igual que se hace con su Hijo, Cristo Rey, al final del año litúrgico. A Ella le corresponde no sólo por naturaleza sino por mérito el título de Reina Madre.

María ha sido elevada sobre la gloria de todos los santos y coronada de estrellas por su divino Hijo. Está sentada junto a Él y es Reina y Señora del universo.

María fue elegida para ser Madre de Dios y ella, sin dudar un momento, aceptó con alegría. Por esta razón, alcanza tales alturas de gloria. Nadie se le puede comparar ni en virtud ni en méritos. A Ella le pertenece la corona del Cielo y de la Tierra.

María está sentada en el Cielo, coronada por toda la eternidad, en un trono junto a su Hijo. Tiene, entre todos los santos, el mayor poder de intercesión ante su Hijo por ser la que más cerca está de Él.

La Iglesia la proclama Señora y Reina de los ángeles y de los santos, de los patriarcas y de los profetas, de los apóstoles y de los mártires, de los confesores y de las vírgenes. Es Reina del Cielo y de la Tierra, gloriosa y digna Reina del Universo, a quien podemos invocar día y noche, no sólo con el dulce nombre de Madre, sino también con el de Reina, como la saludan en el cielo con alegría y amor los ángeles y todos los santos.

La realeza de María no es un dogma de fe, pero es una verdad del cristianismo. Esta fiesta se celebra, no para introducir novedad alguna, sino para que brille a los ojos del mundo una verdad capaz de traer remedio a sus males.

 

Por: Tere Fernandez del Castillo | Fuente: Catholic.net

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.

Dios te salve.

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva,
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén

 

 

Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María

La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.

“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. Homilía de Benedicto XVI (2010)

 

¿Qué es el Dogma de la Asunción?

El dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios, luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus:

«Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo».

Ahora bien, ¿por qué es importante que los católicos recordemos y profundicemos en el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo? El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica responde a este interrogante:

«La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos» (#966).

La importancia de la Asunción para nosotros, hombres y mujeres de comienzos del Tercer Milenio de la Era Cristiana, radica en la relación que hay entre la Resurrección de Cristo y la nuestra. La presencia de María, mujer de nuestra raza, ser humano como nosotros, quien se halla en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es eso: una anticipación de nuestra propia resurrección.

Más aún, la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo es un Dogma de nuestra fe católica, expresamente definido por el Papa Pío XII hablando «ex-cathedra». Y … ¿qué es un Dogma? Puesto en los términos más sencillos, Dogma es una verdad de Fe, revelada por Dios (en la Sagrada Escritura o contenida en la Tradición), y que además es propuesta por la Iglesia como realmente revelada por Dios.

En este caso se dice que el Papa habla «ex-cathedra», es decir, que habla y determina algo en virtud de la autoridad suprema que tiene como Vicario de Cristo y Cabeza Visible de la Iglesia, Maestro Supremo de la Fe, con intención de proponer un asunto como creencia obligatoria de los fieles Católicos.

El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (#966) nos lo explica así, citando a Lumen Gentium 59, que a la vez cita la Bula de la Proclamación del Dogma: «Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del Cielo y elevada al Trono del Señor como Reina del Universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte».
Y el Papa San Juan Pablo II, en una de sus Catequesis sobre la Asunción, explica esto mismo en los siguientes términos:

«El dogma de la Asunción afirma que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte. En efecto, mientras para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio» (San Juan Pablo II, 2-julio-97).

«Contemplando el misterio de la Asunción de la Virgen, es posible comprender el plan de la Providencia Divina con respecto a la humanidad: después de Cristo, Verbo encarnado, María es la primera criatura humana que realiza el ideal escatológico, anticipando la plenitud de la felicidad, prometida a los elegidos mediante la resurrección de los cuerpos» (San Juan Pablo II , Audiencia General del 9-julio-97).

Continúa el Papa: «María Santísima nos muestra el destino final de quienes `oyen la Palabra de Dios y la cumplen’ (Lc. 11, 28). Nos estimula a elevar nuestra mirada a las alturas, donde se encuentra Cristo, sentado a la derecha del Padre, y donde está también la humilde esclava de Nazaret, ya en la gloria celestial» (San Juan Pablo II, 15-agosto-97)

Los hombres y mujeres de hoy vivimos pendientes del enigma de la muerte. Aunque lo enfoquemos de diversas formas, según la cultura y las creencias que tengamos, aunque lo evadamos en nuestro pensamiento, aunque tratemos de prolongar por todos los medios a nuestro alcance nuestros días en la tierra, todos tenemos una necesidad grande de esa esperanza cierta de inmortalidad contenida en la promesa de Cristo sobre nuestra futura resurrección.

Mucho bien haría a muchos cristianos oír y leer más sobre este misterio de la Asunción de María, el cual nos atañe tan directamente. ¿Por qué se ha logrado colar la creencia en el mito pagano de la re-encarnación entre nosotros? Si pensamos bien, estas ideas extrañas a nuestra fe cristiana se han ido metiendo en la medida que hemos dejado de pensar, de predicar y de recordar los misterios, que como el de la Asunción, tienen que ver con la otra vida, con la escatología, con las realidades últimas del ser humano.

El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Santísima Trinidad, la Santísima Virgen María y los Angeles y Santos del Cielo. El saber que María ya está en el Cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido a aquéllos que hagamos la Voluntad de Dios, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.

 

fuente: aciprensa

 

Oración por la Asunción de la Virgen María

Alégrate y gózate Hija de Jerusalén
mira a tu Rey que viene a ti, humilde,
a darte tu parte en su victoria.

Eres la primera de los redimidos
porque fuiste la adelantada de la fe.

Hoy, tu Hijo, te viene a buscar, Virgen y Madre:
“Ven amada mía”,
te pondré sobre mi trono, prendado está el Rey de tu belleza.
Te quiero junto a mí para consumar mi obra salvadora,
ya tienes preparada tu “casa” donde voy a celebrar
las Bodas del Cordero:

• Templo del Espíritu Santo
• Arca de la nueva alianza
• Horno de barro, con pan a punto de mil sabores.

Mujer vestida de sol, tu das a luz al Salvador
que empuja hacia el nuevo nacimiento
Dichosa tú que has creído, porque lo que se te ha dicho
de parte del Señor, en ti ya se ha cumplido.

María Asunta, signo de esperanza y de consuelo,
de humanidad nueva y redimida, danos de tu Hijo
ser como tú llenas del Espíritu Santo,
para ser fieles a la Palabra que nos llama a ser,
también como tú, sacramentos del Reino.

Hoy, tu sí, María, tu fiat, se encuentra con el sí de Dios
a su criatura en la realización de su alianza,
en el abrazo de un solo sí.

Amén.

Francisco en el Ángelus: abandonarse con confianza en Dios

Cuando sentimos fuerte la duda y el miedo y nos parece que nos hundimos, en los momentos difíciles de la vida, no debemos avergonzarnos de gritar, como Pedro: «¡Señor, sálvame!». Lo dijo el Papa Francisco, a la hora del Ángelus dominical, asegurando que Jesús «sabe» que “nuestra fe es pobre y nuestro camino puede ser perturbado, bloqueado por fuerzas adversas”, pero que, incluso antes de que empecemos a buscarlo, «Él está presente junto a nosotros”.

 

Abandonarse con confianza en Dios en todo momento de nuestras vidas, especialmente en el momento de la prueba y la turbación: el Evangelio del día hace esta invitación, según el Sucesor de Pedro, quien a la hora del Ángelus de este domingo hizo presente, con convicción, que Jesús “es la mano del Padre que nunca nos abandona”. Él es – afirmó el Papa – “la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien”.

En el Ángelus de este domingo, comentando el Evangelio del día (cfr. Mt 14, 22-33) que relata la travesía de los discípulos del lago en tempestad, cuando Jesús caminó sobre las aguas, el Papa Francisco se centró en el diálogo entre Jesús y Pedro. Los discípulos estaban turbados, piensan que Jesús es “un fantasma” y gritan “con miedo”. Pero Jesús los tranquiliza: «¡Ánimo!, que soy yo; no teman», les dice. Jesús dice a Pedro que vaya hacia Él, pero Pedro, que da algunos pasos, con el viento y las olas empieza a hundirse y, asustado, grita: «¡Señor, sálvame!». Jesús – recuerda el Papa – le toma de la mano y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?».

 

Gritar como Pedro: «¡Señor, sálvame!»

Aquí parte la reflexión del Papa Francisco de este domingo: esta historia – nos dice – es también una invitación a abandonarnos con confianza en Dios en todo momento de nuestra vida, especialmente en el momento de la prueba y la turbación.

Cuando sentimos fuerte la duda y el miedo y nos parece que nos hundimos, en los momentos difíciles de la vida, donde todo se vuelve oscuro: no debemos avergonzarnos de gritar, como Pedro: «¡Señor, sálvame!». (v. 30). Llamar al corazón de Dios, al corazón de Jesús: «¡Señor, sálvame!». ¡Es una hermosa oración! Podemos repetirla muchas veces: «¡Señor, sálvame!».

 

Dios no se impone, Él pide escuchar

El Santo Padre señaló que el gesto de Jesús, que enseguida tiende su mano y toma la de su amigo, “debe ser contemplado durante mucho tiempo”, pues Jesús es precisamente “la mano del Padre que nunca nos abandona”: Él es “la mano fuerte y fiel del Padre, que quiere siempre y solo nuestro bien”.

Dios no es el gran rumor, Dios no es el huracán, no es el incendio, no es el terremoto, como recuerda hoy también la historia del profeta Elías que dice: Dios es la brisa ligera que no se impone, sino que pide escuchar (cfr. 1 Re 19,11-13). Tener fe quiere decir, en medio de la tempestad, tener el corazón dirigido a Dios, a su amor, a su ternura de Padre. Jesús quería enseñar esto a Pedro y a los discípulos, y también hoy a nosotros.

 

Jesús con nosotros antes de que empecemos a buscarlo

En los momentos oscuros, en los momentos de oscuridad, “nuestra fe es pobre y nuestro camino puede ser perturbado, bloqueado por fuerzas adversas”, afirmó también Francisco. Pero Jesús “lo sabe”, e “incluso antes de que empecemos a buscarlo», aseguró, «Él está presente junto a nosotros”. “Y levantándonos de nuestras caídas, nos hace crecer en la fe”.

Tal vez nosotros, en la oscuridad, gritamos: «¡Señor! ¡Señor!», pensando que está lejos. Y Él dice, «¡Estoy aquí!» Ah, él estaba conmigo… Así es el Señor.

El Papa señaló que la barca a merced de la tormenta es la imagen de la Iglesia, que en todas las épocas encuentra vientos contrarios, y a veces pruebas muy duras. E invitó a pensar en las persecuciones largas y amargas del siglo pasado, y también en algunas de nuestros días. Y dijo:

“En esas situaciones, puede tener la tentación de pensar que Dios la ha abandonado. Pero en realidad es precisamente en esos momentos que resplandece más el testimonio de la fe, el testimonio del amor y el testimonio de la esperanza. Es la presencia de Cristo resucitado en su Iglesia que dona la gracia del testimonio hasta el martirio, del que brotan nuevos cristianos y frutos de reconciliación y de paz por el mundo entero”.

 

Perseverar en la fe

Así, pues, al finalizar su reflexión, pidió la intercesión de María para que “nos ayude a perseverar en la fe y en el amor fraterno, cuando la oscuridad y las tempestades de la vida ponen en crisis nuestra confianza en Dios”.

 

fuente: vaticannews.va

El Papa pide un mundo totalmente libre de armas nucleares

A la hora del Ángelus el Sumo Pontífice recordó los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, lugares que visitó el año pasado, renovando su invitación a rezar y a comprometerse por un mundo totalmente libre de armas nucleares.

En el aniversario de los trágicos bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki  que tuvieron lugar los días 6 y 9 de agosto de 1945, hace 75 años, después de la oración mariana del Ángelus, el Papa dirigió un pensamiento particular al viaje de hace un año, recordando «con conmoción y gratitud» la visita realizada en esos lugares el año pasado.

«Renuevo la invitación a rezar y a comprometerse por un mundo totalmente libre de armas nucleares», pidió.

 

Energía atómica con fines bélicos y posesión de armas nucleares es inmoral

Días atrás, en un mensaje dirigido al Gobernador de la Prefectura de Hiroshima, Su Excelencia Hidehiko Yuzaki, el Papa Francisco reiteró que sólo sin armas nucleares puede el mundo aspirar a la paz. Y escribió también:

Nunca ha estado más claro que, para que la paz florezca, es necesario que todos los pueblos depongan las armas de guerra, y especialmente las más poderosas y destructivas: las armas nucleares que pueden paralizar y destruir ciudades enteras, países enteros. Repito lo que dije en Hiroshima el año pasado: «El uso de la energía atómica con fines bélicos es inmoral, así como la posesión de armas nucleares es inmoral» (Discurso en el Memorial de la Paz, 24 de noviembre de 2019).

En el mensaje que envió el Santo Padre también puso en el centro a los jóvenes «que tienen sed de paz y hacen sacrificios por la paz»y alospobres, «que siempre están entre las primeras víctimas de la violencia y los conflictos».

 

TNP sea ratificado por todos los países

El llamamiento a la abolición de las armas nucleares es incesante, al igual que la petición de no olvidar por qué «recordar es comprometerse con la paz», como subrayaron los obispos japoneses y estadounidenses, que también piden la ratificación del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) por todos los países. Y en esto el Arzobispo de Nagasaki, Monseñor Joseph Mitsuaki Takami, Presidente de la Conferencia Episcopal Japonesa, es muy insistente. Entrevistado por Vatican News, se refirió al por qué el gobierno del mismo país que ha sido arrasado por esta tragedia no suscribe el tratado de prohibición de las armas nucleares:

«Esto se debe a que el gobierno de Japón siempre repite que la firma del Tratado no es realista, no se basa en la realidad. Japón está bajo el paraguas de la bomba atómica de los Estados Unidos, los Estados Unidos nunca abandonarán estas armas nucleares, por lo que Japón se siente obligado a permanecer bajo el «dominio» de los Estados Unidos. Muchos japoneses creen que la actitud del gobierno japonés no es correcta, porque es el único país que es víctima de la bomba atómica, por lo que el pueblo y el gobierno deberían cambiar la realidad. Por eso quiero que el gobierno firme el tratado, para cambiar la situación, la realidad es muy peligrosa a causa de las armas nucleares».

fuente: vaticannews.va

El Papa denuncia la dura situación de los trabajadores del mar

En el 100º aniversario del Apostolado del Mar/Stella Maris, el «Video del Papa» para el mes de agosto se centra en los marineros, los pescadores y sus familias, cuyas vidas se ven atravesadas por múltiples dificultades y desafíos.

Ciudad del Vaticano

El Video del Papa de agosto acaba de ser publicado, dando a conocer la intención de oración que el Santo Padre confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa que incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil – MEJ. En esta ocasión, el Santo Padre se dirige especialmente a “todas las personas que trabajan y viven del mar” y pide que recemos por ellas y sus familias: «La vida del marinero, del pescador y la de sus familias es muy dura», explica Francisco.

Explotación y abuso en la industria del mar

En los últimos años, varios informes en los medios de comunicación internacionales han revelado las duras condiciones de trabajo que existen en la industria marítima. El libro Fishers and Plunderers – Theft, Slavery and Violence at Sea (2015) reveló, por otro lado, que los pescadores y marineros trabajan en la ocupación más peligrosa del mundo y son particularmente vulnerables a la explotación y el abuso.

 

En el peor de los casos, son objeto de trata y viven en condiciones similares a la esclavitud. Sin ir más lejos, la Agencia Europea de Seguridad Marítima declaró en un informe que, entre 2011 y 2020, hubo 745 víctimas fatales de trabajadores del mar y casi 9 mil heridos, entre otras trágicas estadísticas de este sector.

La preocupación del Papa por los trabajadores

La preocupación del Papa por los desafíos a los que se enfrentan los trabajadores del mar y sus familias cada día va desde el “abandono en puertos lejanos” y el “trabajo forzado” hasta la “pesca industrial y la contaminación”. A través de imágenes de impacto provistas por la Fundación de Justicia Ambiental (EJF), se pueden ver en el video los desafíos a los que se enfrentan los trabajadores del mar y sus familias cada día. El Santo Padre también enfatiza, en medio de esta alarmante situación, que “sin la gente de mar muchas partes del mundo sufrirían hambre”.

En efecto, son más de tres mil millones las personas que dependen de la biodiversidad marina y costera para su sustento, sin mencionar que la pesca marina emplea directa o indirectamente más de 200 millones de personas.

Por su parte, el padre Frédéric Fornos, sacerdote jesuita y Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, explica:

«Sabemos que las personas que pertenecen al mundo del mar están muy expuestas. Y este año no solo a las adversidades propias que supone el trabajo, sino también a las dificultades que generó la pandemia: la lejanía de la familia por no poder tocar tierra, el miedo al contagio y la incertidumbre laboral por los tiempos que vendrán. Así lo recordó el Papa Francisco en junio, en un videomensaje de agradecimiento y consuelo: «Me gustaría decirles que no están solos y que no están olvidados. Su trabajo en el mar a menudo los mantiene alejados, pero están presentes en mi oración y en mi mente». El Papa nos invita todo el mes de agosto a rezar —esto significa llevar en nuestro corazón y valorar todas las personas que trabajan y viven del mar— por todos sus sacrificios y por su gran contribución ‘a la gran familia humana de alimentos y otros géneros de primera necesidad».

 

fuente: vaticannews.va

Brenes: “atentado terrorista contra la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral”

Un sujeto desconocido arrojó un dispositivo explosivo en la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua. En declaraciones el Arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, tras evaluar los daños del acto “terrorista” expresó su dolor, tristeza y repudio.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Este viernes 31 de julio a las 11 de la mañana hora local, una persona no identificada entró a la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral Metropolitana de Managua y arrojó una bomba produciendo un incendio dentro del templo en donde permanece la consagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo y expuesto el Santísimo en su sagrario. Esta imagen es muy venerada por el Pueblo de Dios. Esta capilla siempre se ha mantenido abierta para los fieles.

 

Brenes: Un acto terrorista con el objetivo de amedrentar a la Iglesia

El Arzobispo Card. Brenes junto a su Vicario General, Mons. Carlos Avilés y los sacerdotes de Catedral se dirigieron hacia el templo para las evaluaciones de los daños causados por el atentado. Apenas concluida su evaluación el Arzobispo ha expresado en conferencia de prensa, su dolor, su tristeza y su repudio ante este hecho.

En sus declaraciones, el purpurado señaló que ante este acto “de sacrilegio y profanación totalmente condenable”, es necesario permanecer en constante oración para derrotar las «fuerzas malignas», además dijo que este atentado se agrega a una serie de actos de sacrilegio y de violaciones de la propiedad de la Iglesia, profanaciones a varios templos, que representan una cadena de eventos que reflejan el odio hacia la Iglesia Católica y su obra de evangelización, es un acto «terrorista» en el que se quiere amedrentar a la Iglesia, dijo.

El purpurado pidièo en conferencia de prensa, que se realice una investigación profunda sobre los ataques contra la fe del pueblo católico, para esclarecer “quienes son los autores intelectuales y materiales de este acto macabro y sacrílego”, que «ofende y hiere los sentimientos de todos nosotros, señaló, una imagen que lleva más de 300 años de ser venerada en la Arquidiócesis. Y que recoge los sentimientos de todo el país y de nicaragüenses, que están en el extranjero», esta imagen del crucificado, “es una de las más amadas y veneradas por los fieles nicaragüenses, expresó.

 

Fue un acto planificado. No fue un accidente

El purpurado en sus declaraciones, dijo que fue un acto planificado. Según testigos presenciales, el sujeto estuvo por 20 minutos, dando vuelta por los alrededores de la capilla y después que tiró “el artefacto” supo por dónde escapar, declaró el cardenal.

“Quiero dejar muy claro, porque puede haber especulaciones, de decir que fue producto de una candela o de una veladora. ¡Quiero decir que no había veladoras allí!”.

La capilla donde esta custodiada la imagen, por ser esta antigua, no puede tener velas a su alrededor, insistió, ninguna imagen antigua tiene velas cerca. En el caso de la Capilla de la Sangre de Cristo, tiene una “habitación contigua donde se colocan las candelas y veladoras, tampoco tenemos cortinas». O sea, señaló el purpurado, que no podemos pensar que el “incendio” haya sido producto de un accidente.

 

Diferentes iglesias profanadas

Se han sucedido una serie de actos vandálicos contra iglesias en diferentes partes del país.  Son ya varias capillas atacadas. Ayer, recordó el cardenal, fue profanada una en Chinandega:

“Hace unos meses, en una capilla que queda en Los Brasiles dos veces ya ha sido profanada. Después del 16 de julio, en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, atacaron la capillita de la Virgen del Carmen… ayer fue la capilla del Perpetuo Socorro, en la comunidad de los Brenes en el kilómetro 22 …. vemos una serie de detalles que nos preocupan y quisiera denunciar e invitar a nuestros fieles y sacerdotes a estar muy atentos con sus capillas”.

Sobre todo el Purpurado pidió a los fieles y los sacerdotes que cuiden las capillas “con la presencia del Santísimo Sacramento que es lo más grande, y hermoso, que tenemos, sería un sacrilegio, y la persona que comete actos de profanación, puede ser sometido a penas canónicas”.

El miércoles fue profanada la Capilla de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de la comunidad de los Brenes, de Nindiri. El párroco Jesús Silva y la feligresía denuncian y condenan los actos con que fue profanada la Capilla. “Dicho acto fue realizado con saña y odio pues no sólo robaron la custodia y el copón, sino que quebraron imágenes, ultrajaron el sagrario, pisotearon las hostias, quebraron bancas, ocasionaron daños a muebles, puertas y tubería” y otros ultrajes, escribió el párroco.

El sábado 25 de julio, se registró otro acto vandálico esta vez en la capilla de la parroquia de Nuestro Señor de Veracruz, en Masaya. Fue profanada por personas desconocidas que robaron micrófonos, cables, amplificadores, parlantes y alcancías. Del templo. El párroco de la capilla, el presbítero Pablo Villafranca, expresó la impotencia, el dolor y la frustración ante este acto de profanación,  ingresaron a la capilla tiraron las hostias y dañaron las imágenes de la Iglesia.

fuente: vaticannews.va