Catequesis del Papa: “El Evangelio es levadura de fraternidad, justicia y paz”

«El Viaje Apostólico del Santo Padre a Mozambique, Madagascar y Mauricio: como peregrino de paz y de esperanza», tema de la catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 11 de septiembre de 2019.

 

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“A todos los invito a rezar por los frutos de este Viaje Apostólico, para que el Señor siga sosteniendo a los habitantes de Mozambique, Madagascar y Mauricio, y a la Iglesia conceda la valentía de seguir llevando el consuelo y la alegría del Evangelio”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General del segundo miércoles de septiembre de 2019, tras concluir su 31° Viaje Apostólico Internacional que lo llevó a visitar estos tres países africanos.

 

“Peregrino de paz y esperanza”

Al regreso de su Viaje Apostólico a Mozambique, Madagascar y Mauricio, el Santo Padre dio gracias a Dios por haberle permitido realizar esta Visita como peregrino de paz y esperanza; asimismo, el Pontífice renovó su gratitud a las respectivas Autoridades de estos Estados, así como a los Obispos, que lo han invitado y acogido con tanto cariño y cuidado. Y a los Nuncios Apostólicos, que han trabajado bastante para este Viaje. “La esperanza del mundo es Cristo, y su Evangelio es la más poderosa levadura de la fraternidad, la libertad, la justicia y la paz para todos los pueblos. Con mi visita, siguiendo las huellas de los santos evangelizadores – precisó el Papa – traté de llevar esta levadura, la levadura de Jesús, a los pueblos de Mozambique, Madagascar y Mauricio”.

 

Mozambique: el bien común y la amistad social

Su Visita a Mozambique, señaló el Papa Francisco fue para sembrar semillas de esperanza, paz y reconciliación en una tierra que tanto ha sufrido en el pasado reciente a causa de un largo conflicto armado, y que en la primavera pasada fue golpeada por dos ciclones que causaron daños muy graves. La Iglesia sigue acompañando el proceso de paz, que también dio un paso adelante el pasado 1 de agosto con un nuevo Acuerdo entre las partes. Además, el Papa agradeció a la Comunidad de Sant’Egidio que ha trabajado bastante en este proceso de paz.

“En Mozambique, he animado a las autoridades locales, a los jóvenes y a todos los habitantes para que sigan trabajando por el bien común y difundiendo la amistad social”

En este sentido, el Santo Padre animó a las Autoridades del país a trabajar juntos por el bien común; así como a los jóvenes de diferentes orígenes religiosos, a construir el país, superando la resignación y la ansiedad, difundiendo la amistad social y construyendo sobre las tradiciones de los ancianos. A los Obispos, sacerdotes y personas consagradas, a quienes encontró en la Catedral de Maputo, les propuso el camino de Nazaret, el camino del generoso «sí» a Dios, en la memoria agradecida de su llamada y de sus propios orígenes. “Un signo fuerte de esta presencia evangélica – subrayó el Pontífice – fue el Hospital de Zimpeto, en las afueras de la capital, construido con el compromiso de la Comunidad de Sant’Egidio”. Donde a pesar de que todos los que trabajan allí no tienen el mismo credo religioso – la directora del hospital es musulmana – lo más importante son los enfermos.

 

Madagascar: superar las adversidades con justicia

Tras la Misa celebrada en el Estadio de Maputo, indicó el Papa Francisco nos trasladamos a Antananarivo, la capital de Madagascar. Un país rico en belleza y recursos naturales, pero marcado por tanta pobreza. El Pontífice señaló que, esperaba que el pueblo malgache pudiera superar la adversidad y construir un futuro de desarrollo combinando el respeto por el medio ambiente y la justicia social. Asimismo, el Papa dijo que, como signo profético en esta dirección, visitó la «Ciudad de la Amistad» – Akamasoa, fundada por un misionero lazarista, el Padre Pedro Opeka: allí tratamos de combinar el trabajo, la dignidad, el cuidado de los más pobres, la educación de los niños. Todo animado por el Evangelio. En Akamasoa, en la cantera de granito, elevé a Dios la Oración por los obreros.

“En Madagascar, un país con enormes recursos naturales, pero marcado por la pobreza, los he apoyado para que todos juntos puedan superar la adversidad y construir un futuro más justo y desarrollado”

Asimismo, el Santo Padre afirmó que, sin la fe y la oración no se construye una ciudad digna del hombre, y esto fue lo que vivió en el encuentro con las religiosas contemplativas de diversas congregaciones. Con los Obispos del país, el Pontífice renovó su compromiso de ser «sembradores de paz y esperanza», cuidando del pueblo de Dios, especialmente de los pobres, y de los sacerdotes. Luego, juntos veneraron a la Beata Victoria Rasoamanarivo, la primera mujer malgache que fue elevada a los altares. Con los jóvenes, que eran muy numerosos, muchos jóvenes en la vigilia, vivió una vigilia rica en testimonios, cantos y bailes. Así como en la Eucaristía dominical en el Campo diocesano de Antananarivo, junto al pueblo fiel que camina en aquella tierra.

 

Mauricio: armonizar diferencias

Mientras que, el pasado lunes el Santo Padre visitó la República de Mauricio, un famoso destino turístico, pero que eligió como lugar de integración entre diferentes grupos étnicos y culturas. De hecho, durante los últimos dos siglos, diferentes poblaciones han desembarcado en ese archipiélago, especialmente de la India; y después de la independencia ha experimentado un fuerte desarrollo económico y social. “Allí es fuerte el diálogo interreligioso, también la amistad entre los líderes de las diversas confesiones religiosas”.

“En Mauricio, he agradecido a las autoridades el compromiso por armonizar las diferencias en favor de un proyecto común, animándolos a seguir con ese mismo espíritu de acogida y favoreciendo la vida democrática”

La Santa Misa se celebró en el Monumento a María Reina de la Paz, en memoria del Beato Jacques-Désiré Laval, conocido como el «apóstol de la unidad mauriciana». El Evangelio de las Bienaventuranzas, documento de identidad de los discípulos de Cristo, en este contexto es un antídoto contra la tentación del bienestar egoísta y discriminatorio: el Evangelio y las Bienaventuranzas son el antídoto contra este bienestar egoísta y discriminatorio y un fermento de la verdadera felicidad, impregnado de misericordia, justicia y paz. Asimismo, el Papa agradeció a las autoridades de Mauricio, por el compromiso de armonizar las diferencias en un proyecto común, y los alentó a que mantuvieran su capacidad de acoger hoy a la población, así como sus esfuerzos por mantener y desarrollar la vida democrática.

 

La Virgen María, Madre protectora

Finalmente, el Papa Francisco dijo que antes de iniciar un Viaje y al regreso del mismo, va siempre donde la Virgen María, a la Salus Populi Romani, para que sea Ella quien la acompañe en su Viaje, como Madre, a decirle que cosa debe hacer, a cuidar sus palabras, y sus gestos. Con la Virgen María – concluyó el Papa – estoy seguro”. Y antes de terminar su catequesis, el Santo Padre saludó cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica; en modo particular saludo a los “Universitarios para el desarrollo”, que trabajan en zonas carenciadas de Argentina y misionan en Bolsón, Río Negro, y la Viña, en Salta. “A todos los invito a rezar por los frutos de este Viaje Apostólico, para que el Señor siga sosteniendo a los habitantes de Mozambique, Madagascar y Mauricio, y a la Iglesia – agrego el Pontífice – conceda la valentía de seguir llevando el consuelo y la alegría del Evangelio”.

fuente: vaticannews.va

11 de septiembre de 2001, «el día tenebroso en la historia de la humanidad»

Así recordaba Juan Pablo II el 11 de septiembre, al día siguiente de la tragedia. Han pasado 18 años desde el día que cambió para siempre la historia de los Estados Unidos y del mundo entero. Era el 2001 cuando un grupo de secuestradores lanzó cuatro aviones de pasajeros al suelo americano, matando a casi 3.000 personas. La oración de Benedicto XVI y Francisco en la Zona Cero.

Luisa Urbani – Ciudad del Vaticano

Un martes cualquiera de septiembre que en pocos minutos se convierte en el peor ataque terrorista en la historia de los Estados Unidos. Son las 8:46 a.m. (hora local) cuando el vuelo American Airlines 11 se estrella contra la Torre Norte del World Trade Center, en el corazón de Nueva York, causando un incendio. Poco después, otro avión se estrella contra la Torre Sur. La policía y los bomberos intentan evacuar los dos edificios. Las operaciones, sin embargo, no son fáciles. La Torre Sur se derrumba sobre sí misma: una nube de polvo invade el cielo de Nueva York cubriendo todo y a todos. Poco después, la segunda torre también cae. Luego, el accidente del American Airlines 77 en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos y el cuarto ataque, que fracasó gracias a la revuelta de los pasajeros del United Airlines 93.

 

La cercanía de Juan Pablo II

Millones de personas tienen sus ojos clavados en la televisión y ven lo que sucede en vivo, petrificados e incrédulos. Bomberos, fuerzas de seguridad, hombres de la defensa civil cubiertos de cenizas tratando de salvar a la mayor cantidad de gente posible. Estructuras destruidas, sirenas que rompen el silencio surrealista, luego los gritos y la tos de hombres y mujeres. Las imágenes dan la vuelta al mundo, llegan también al Vaticano bajo la mirada de Juan Pablo II, quien al día siguiente, durante la Audiencia General, pedirá que no haya aplausos para crear un clima de recogimiento y oración por todas las víctimas de lo que él llama » un día  tenebroso  en  la historia  de  la  humanidad,  una  terrible  afrenta contra la dignidad del hombre». A pesar del sufrimiento y el dolor por la pérdida de vidas humanas, el futuro santo quiere recordar a todos que «aun  cuando  parecen  dominar las  tinieblas,  el  creyente  sabe  que el mal  y  la  muerte  no  tienen  la  última palabra”.

 

La cruz entre el polvo: un signo de esperanza

Entre las imágenes que corren en las pantallas de todo el mundo está también la de una cruz. Durante las operaciones de rescate, a un cierto punto, en medio de polvo y escombros, se levanta una cruz frente al cuerpo de bomberos. Consiste en dos vigas metálicas de la estructura del World Trade Center. Bajo ese signo se reunirán muchas personas de diferentes religiones, haciendo de la cruz de la Zona Cero un símbolo de consuelo para todos aquellos que han perdido a sus seres queridos. Hoy, 18 años después de ese día, se conserva en el National September 11 Memorial & Museum, un espacio diseñado para rendir homenaje a todos aquellos que perdieron la vida en los ataques terroristas de 2001.

 

El memorial y la visita de Benedicto XVI

El memorial del 11 de septiembre es un lugar que representa la supervivencia, el renacimiento y el recuerdo. En el lugar donde antes estaban las Torres Gemelas, hoy hay dos grandes fuentes, en cuyos lados están grabados los nombres de todas las víctimas. Las fuentes simbolizan la pérdida de vidas humanas y el vacío físico dejado por los ataques terroristas. Benedicto XVI será el primero en visitarlo, 7 años después de aquel terrible día. Decidirá no hacer ningún discurso. Después del encuentro con los familiares de las víctimas y los socorristas, se reunirá en oración pidiendo al Señor que nos conceda «la sabiduría y el coraje para trabajar incansablemente por un mundo en el que la verdadera paz y el amor reinen entre las naciones y en los corazones de todos».

 

El recuerdo del Papa Francisco

Después de Benedicto XVI, en 2015, Francisco también visitará este lugar simbólico. El Pontífice, orando con 12 líderes religiosos después de conocer a las familias de las víctimas, recordará a todos que “este lugar de muerte se transforma también en un lugar de vida, de vidas salvadas, un canto que nos lleva a afirmar que la vida siempre está destinada a triunfar sobre los profetas de la destrucción, sobre la muerte, que el bien siempre despertará sobre el mal, que la reconciliación y la unidad vencerán sobre el odio y la división” porque “en las diferencias, en las discrepancias, es posible vivir un mundo de paz”.

fuente: vaticannews.va

Las bienaventuranzas son el carnet de identidad del cristiano. Papa Francisco

El Papa Francisco llegó la mañana del 9 de septiembre a Port Louis, Mauricio. La eucaristía es celebrada en el Monumento de María Reina de la Paz. Alrededor de cien mil personas asisten a la celebración en una mañana llena de sol.

 

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

El monumento de María Reina de la Paz fue inaugurado el 15 de agosto de 1940, en agradecimiento por la preservación del país durante la Primera Guerra Mundial. Está construido de forma de terrazas ascendentes, llenas de verde y flores multicolores. La cumbre está coronada con la imagen de la Virgen María, hecha en mármol y de unos tres metros de alto.

El Papa Francisco comenzó su homilía saludando a los miles de peregrinos venidos no solo de Mauricio, sino de las demás islas circundantes, del Océano Índico y les animó a dejar que la misma Palabra, que Jesús pronunció hace dos mil años, “encienda hasta los corazones más fríos”.

Continuó afirmando: “Juntos podemos decir al Señor: creemos en ti y, con la luz de la fe y el palpitar del corazón, sabemos que es verdad la profecía de Isaías: anuncias la paz y la salvación, traes buenas noticias, reina nuestro Dios”.

El texto del Evangelio sobre el que reflexiona el Papa es el de las Bienaventuranzas: “Las bienaventuranzas «son el carnet de identidad del cristiano. Si alguno de nosotros se plantea la pregunta: “¿Cómo se hace para ser un buen cristiano?”, la respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que pide Jesús en las bienaventuranzas. En ellas se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas”.

 

El beato p. Laval

En este contexto, el Santo Padre recordó al beato Jacques-Désiré Laval, de quien dijo: “El amor a Cristo y a los pobres marcó su vida de tal manera que lo protegió de la ilusión de realizar una evangelización “lejana y aséptica”. Sabía que evangelizar suponía hacerse todo para todos”.

 

Modelo de evangelización

Seguidamente, Francisco profundizó sobre el sentido que de la evangelización tenía el p. Laval: “Aprendió el idioma de los esclavos recientemente liberados y les anunció de manera simple la Buena Nueva de la salvación. Supo convocar a los fieles y los formó para emprender la misión y crear pequeñas comunidades cristianas en barrios, ciudades y aldeas vecinas, muchas de estas pequeñas comunidades han sido el inicio de las actuales parroquias. Fue solícito en brindar confianza a los más pobres y descartados para que fuesen ellos los primeros en organizarse y encontrar respuestas a sus sufrimientos”.

 

Promover una Iglesia que convoque. Contar con los jóvenes

El Papa llamó a la Iglesia no perder el entusiasmo evangelizador, “refugiándonos en seguridades”, que derivan en una Iglesia incapaz de convocar. Por eso, insiste: “El impulso misionero tiene rostro joven y rejuvenecedor. Son precisamente los jóvenes quienes, con su vitalidad y entrega, pueden aportarle la belleza y frescura propia de la juventud cuando desafían a la comunidad cristiana a renovarnos y nos invitan a partir hacia nuevos horizontes”.

 

Situación de la juventud

El Papa llamó la atención sobre la situación de los jóvenes en Mauricio: “son los jóvenes los que más sufren, padecen la desocupación, les quita la posibilidad de sentirse actores privilegiados de la propia historia común”. Los jóvenes, dice el Papa, “viven un futuro incierto que los empuja fuera del camino y los obliga a escribir su vida al margen, dejándolos vulnerables y casi sin puntos de referencia ante las nuevas formas de esclavitud de este siglo XXI. ¡Ellos, nuestros jóvenes, son nuestra primera misión!”

 

Acercarse como Iglesia a los jóvenes

El Santo Padre animó a todos a “darles un lugar (a los jóvenes), conociendo “su lenguaje”, escuchando sus historias, viviendo a su lado, haciéndoles sentir que son bienaventurados de Dios. ¡No nos dejemos robar el rostro joven de la Iglesia y de la sociedad; no dejemos que sean los mercaderes de la muerte quienes roben las primicias de esta tierra!”

Y preguntándose qué haría el p. Laval, el Papa afirmó: “Para vivir el Evangelio, no se puede esperar que todo a nuestro alrededor sea favorable, porque muchas veces las ambiciones del poder y los intereses mundanos juegan en contra nuestra (…) En una sociedad así, se vuelve difícil vivir las bienaventuranzas (…) pero no podemos dejar que nos gane el desaliento”.

“Cada vez somos menos”

El Papa insistió que, ante esta constatación, no debería solo preocuparnos el número, sino “Las carencias de hombres y mujeres que quieren vivir la felicidad haciendo caminos de santidad, hombres y mujeres que dejen arder su corazón con el anuncio más hermoso y liberador. Si algo debe inquietarnos santamente y preocupar nuestra con­ciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida”.

 

Dejarse tocar por Jesús, el Señor

Dejemos que toque el corazón de muchos hombres y mujeres de esta tierra, dejemos que toque también nuestro corazón para que su novedad renueve nuestra vida y la de nuestra comunidad. Y no nos olvidemos que quien convoca con fuerza, quien construye la Iglesia, es el Espíritu Santo, afirmó Francisco.

Finalizó la homilía invitando a los fieles a solicitar a María: “Pidámosle el don de la apertura al Espíritu Santo, de la alegría perseverante, esa que no se amilana, ni se repliega, la que siempre vuelve a experimentar y afirmar que “el Todopoderoso hace grandes obras, su nombre es santo”.

Al término de la celebración de la Santa Misa, el Papa saludó a los asistentes, así como agradeció al cardenal Piat, a Mons. Aubry y a todos por su trabajo y esfuerzo. De igual manera, al Presidente de la República, al Primer Ministro y a las autoridades del país por su generoso esfuerzo realizado.

Saludo a los presos que han seguido el camino «Alfa» en la cárcel y que me han escrito; les dirijo mis saludos cordiales y mi bendición.

También dio las gracias a los sacerdotes, diáconos, consagrados y voluntarios. A las personas venidas de Seychlles, Reunión, Comoras, Chagos, Agalega, Rodrigues y Mauricio. A todos les aseguró sus oraciones y cercanía.

fuente: vaticannews.va

15 consejos de la Madre Teresa para cultivar la humildad

Todos los santos entendieron que la humildad es la manera de lograr una buena autoestima, la confianza en el valor o las habilidades de uno, al depender de Dios en lugar de uno mismo. Es el entendimiento de que todo proviene de Dios y que Dios es todo.

En ese sentido, la Madre Teresa llamó a la humildad “la madre de todas las virtudes”. “Si eres humilde, nada te tocará, ni elogios ni vergüenzas, porque sabes lo que eres. Si te culpan, no te desanimarás. Si te llaman santo no te pondrás en un pedestal”, dijo la santa.

De esta manera, la Madre Teresa elaboró una lista sobre formas de cultivar la humildad para las Misioneras de la Caridad, la congregación que fundó:

1. Habla lo menos posible sobre ti.

2. Mantente ocupado en tus propios asuntos y no con los de los demás.

3. Evita la curiosidad (se refiere a querer saber cosas que no deberían preocuparte).

4. No interferir en los asuntos de los demás.

5. Acepta pequeñas irritaciones con buen humor.

6. No te detengas en las faltas de los demás.

7. Acepta censuras incluso si no son merecidas.

8. Ceder a la voluntad de los demás.

9. Acepta insultos y heridas.

10. Acepta el desprecio, ser olvidado y desatendido.

11. Se cortés y delicado incluso cuando seas provocado por alguien.

12. No busques ser admirado y amado.

13. No te protejas detrás de tu propia dignidad.

14. Cede, en discusiones, incluso cuando tengas razón.

15. Elige siempre la tarea más difícil.

Asimismo, en 2016, durante una homilía dominical, el pastor asociado en la Catedral del Espíritu Santo en Bismarck (Estados Unidos) identificó tres mitos sobre la humildad, que a veces es mal entendida como sinónimo de autodesprecio:

Primer mito: Las almas humildes carecen de confianza

“Las personas más humildes son algunas de las más seguras y, a veces, algunas de las personas más orgullosas son las más inseguras», dijo. “Las almas humildes saben que su vida depende de Dios y saben qué valorar: las cosas que duran no pasan. Valoran al Señor sobre cualquier otra cosa”, explicó.

Segundo mito: La humildad no es atractiva

“La verdadera humildad es atractiva. Es la persona humilde que escucha y se preocupa por los demás en lugar de centrarse en sí misma y tratar de verse bien”, afirmó el presbítero.

Tercer mito: Las personas humildes quieren ser reconocidas como humildes

El P. Johnson explicó que querer parecer humilde es falsa humildad. El humilde simplemente quiere hacer algo porque es correcto y no porque esté buscando elogios.

“Nuestro mayor obstáculo para acercarnos a Dios es cuando confiamos más en nosotros que en Él. Cuando miramos un crucifijo, vemos a un hombre humilde y que no se trata de sí mismo. Vemos un hombre que es para los demás. Que podamos imitar esa humildad para que podamos experimentar a Dios en su plenitud”, afirmó.

 

fuente: aciprensa

Papa a religiosos y consagrados: renueven el sí al llamado de Dios pese al cansancio

En el segundo día del Viaje Apostólico a Mozambique, el Santo Padre Francisco participó en el encuentro con obispos, sacerdotes, religiosos, consagrados, seminaristas y catequistas en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Maputo. El Pontífice los alentó a luchar contra la crisis de la identidad sacerdotal, «renovando con un sí el llamado de Dios como lo hizo la Virgen María», a pesar del sano cansancio que implica la donación total de la propia vida al servicio de la vocación.

 

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano

La tarde del jueves 5 de septiembre, segundo día de su Viaje Apostólico a Mozambique, el Papa Francisco se reunió con los obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y catequistas en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Maputo.

 

Una Iglesia insertada en un pueblo heroico

Tras haber escuchado una serie de profundos testimonios de fe por parte de los participantes, el Santo Padre agradeció a todos por sus esfuerzos realizados con el fin de haber hecho posible este encuentro:

«Juntos, queremos renovar la respuesta al llamado que una vez hizo arder nuestros corazones y que la Santa Madre Iglesia nos ayudó a discernir y confirmar con la misión. Gracias por vuestros testimonios, que hablan de las horas difíciles y los desafíos serios que vivís, reconociendo límites y debilidades; pero también admirándoos de la misericordia de Dios», dijo Francisco subrayando la intervención de un catequista que afirmó que el pueblo mozambiqueño «constituye una Iglesia insertada en un pueblo heroico que sabe de sufrimientos pero mantiene viva la esperanza».

 

Enfrentar la realidad tal como es, nos guste o no

En su discurso pronunciado en portugués, con algunos añadidos espontáneos en español, el Pontífice destacó que nos guste o no, «estamos llamados a enfrentar la realidad tal como es. Los tiempos cambian y es necesario reconocer que a menudo no sabemos cómo insertarnos en los nuevos escenarios».

«En lugar de profesar una Buena Nueva, lo que anunciamos es algo gris que no atrae ni enciende el corazón de nadie», aseveró Francisco invitando a todos a inspirarse en el modelo de la Virgen María, «a seguir el ejemplo de su generosidad y premura a la hora de responder con un «sí» a Dios sin mirar atrás», ya que precisamente fue esa respuesta afirmativa la que posteriormente permitió la formación de esta gran familia que es la Iglesia universal.

 

¿Qué hacer con la crisis de identidad sacerdotal?

Centrándose en los desafíos actuales de la Iglesia y ante la pregunta planteada por la asamblea al Papa, sobre qué hacer con la crisis de identidad sacerdotal y cómo luchar contra ella; el Santo Padre dio una serie de pautas para «desarrollas y cultivar» aplicables a todos: obispos, religiosos, seminaristas, consagrados y catequistas:

«Frente a la crisis de identidad sacerdotal, quizás tenemos que salir de los lugares importantes, solemnes; tenemos que volver a los lugares donde fuimos llamados, donde era evidente que la iniciativa y el poder eran de Dios», dijo Francisco añadiendo que el sacerdote «es el más pobre de los hombres si Jesús no lo enriquece con su pobreza, el más inútil siervo si Jesús no lo llama amigo, el más necio de los hombres si Jesús no lo instruye pacientemente como a Pedro, el más indefenso de los cristianos si el Buen Pastor no lo fortalece en medio del rebaño».

 

No perseguir beneficios personales

Asimismo, el Obispo de Roma exhortó a los presentes a no correr tras aquello que redunde en beneficios personales:

«Nuestros cansancios deben estar más vinculados a nuestra capacidad de compasión, son tareas en las que nuestro corazón es movido y conmovido. Nos alegramos con los novios que se casan, reímos con el bebé que traen a bautizar; acompañamos a los jóvenes que se preparan para el matrimonio y a las familias; nos apenamos con el que recibe la unción en la cama del hospital, lloramos con los que entierran a un ser querido» (Homilía Misa en la Misa Crismal, 2 abril 2015).

«Tomad, comed»- afirmó el Papa- «esa es la palabra que musita constantemente el sacerdote de Jesús cuando va atendiendo a su pueblo fiel: “Tomad y comed, tomad y bebed…”.

 

Renovar el llamado: decir sí a Dios a pesar del sano cansancio

Por otra parte, el Pontífice los alentó a renovar el llamado, lo cual muchas veces pasa por revisar si nuestros cansancios y afanes tienen que ver con cierta «mundanidad espiritual”:

«Renovar el llamado pasa por elegir, decir sí y cansarnos por aquello que es fecundo a los ojos de Dios, que hace presente, encarna, a su Hijo Jesús», destacó Fracisco deseándoles que en este sano cansancio, «fruto de la cercanía con el Santo Pueblo de Dios», encuentren la fuente de su identidad y felicidad, poniendo especial atención en el ejemplo que dan a los jóvenes.

 

Evangelizar sin proselitismo

Y en cuanto al desafío de la inculturación del Evangelio planteado por una catequista mozambiqueña, el Papa señaló que las Iglesias particulares deben fomentar activamente formas, al menos incipientes, de inculturación.

«Vuestra vocación es evangelizar. La vocación de la Iglesia es evangelizar, no hacer proselitismo. Los motivos del proselitismo no son cristianos. Nuestra vocación es evangelizar, nuestra identidad de Iglesia es evangelizar», puntualizó el Pontífice.

«Lo que debe procurarse, en definitiva, es que la predicación del Evangelio, expresada con categorías propias de la cultura donde es anunciado, provoque una nueva síntesis con esa cultura. Aunque estos procesos son siempre lentos, a veces el miedo nos paraliza demasiado», dijo Francisco.

 

Construir la cultura del encuentro

A modo de conclusión y tras haber respondido las cuestiones de todos los que intervinieron en este encuentro en la Catedral de Maputo, el Santo Padre aseguró que la Iglesia no puede ser parte del problema de las competencias, menosprecios y divisiones de unos con otros, sino puerta de solución, espacio donde sea posible el respeto, el intercambio y el diálogo.

«Y todo ello con el fin de desarrollar una cultura del encuentro en una pluriforme armonía, lo cual requiere un proceso constante en el cual cada nueva generación se ve involucrada. Es un trabajo lento y arduo que exige querer integrarse y aprender a hacerlo. Es el requisito necesario para la construcción de un pueblo en paz, justicia y fraternidad, para el desarrollo de la convivencia social y la construcción de un pueblo donde las diferencias se armonicen en un proyecto común», concluyó el Papa.

fuente: vaticannews.va

XXVI Aniversario de la Dedicación de la Catedral Metropolitana de Managua

Hoy miércoles 4 de septiembre se celebra el XXVI aniversario de la Dedicación de La Catedral Metropolitana de Managua o simplemente Catedral de Managua se inició a construir en el año 1991 y finalizó en el mes de Septiembre del año 1993. Actualmente es la sede de la Arquidiócesis de Managua y está dedicada a la Inmaculada Concepción de María, patrona de Nicaragua. Se encuentra en la ciudad de Managua, capital de Nicaragua. Por esto su nombre oficial es Catedral Metropolitana Inmaculada Concepción de María.

La construcción en su emplazamiento actual, al sureste de la Laguna de Tiscapa, inició en 1991 ya que desde el terremoto del 23 de diciembre de 1972, la original Catedral de Santiago de Managua, conocida actualmente como Antigua Catedral de Managua y que estuvo dedicada al Apóstol Santiago, quedó semi-destruida y fuera de servicio.

El Señor Arzobispo Cardenal Miguel Obando Bravo, ante el clamor del pueblo de Dios de la necesidad de tener una Catedral, luego de tocar puertas e instituciones para conseguir ayuda, por el año 1991, con el apoyo del Cardenal Bernard Law (Arzobispo de Boston, USA), del Señor Thomás Monaghan, consiguiendo el terreno y el aporto de los fieles, se da inicio a la construcción de la nueva Catedral Metropolitana, labores que duraron un par de años bajo el diseño del Arquitecto Mexicano Ricardo Legorreta inspirado en la Basílica del Santo Sepulcro ubicada en Jerusalén.

Durante el tiempo en cual no se contó con éste templo madre (1972 y 1993), el templo dedicado a Santo Domingo en Las Sierritas de Managua, fungió como sede del Arzobispado de Managua, que comprende los departamentos de Managua, Masaya y Carazo.

Este templo, designado como Catedral, ostenta el nombre de la Madre del Salvador en su advocación de la Inmaculada Concepción, y se debe principalmente a la devoción muy popular en Nicaragua a la Madre del Cielo.

El edificio forma un complejo catedralicio en el que se distinguen diferentes componentes arquitectónicos reseñables:

* El campanario o torre?* Las campanas?* Las cúpulas?* El techo?* La nave?* Las columnas?* El altar?* El ambón y el atril?* Las puertas?* El baptisterio?* El Sancta sanctorum?* La Capilla de la Sangre de Cristo?* La Capilla del Santísimo.

Su Estructura

Lo primero que sorprende al mirar en su conjunto el imponente edificio de la Catedral , es que no está orientada de occidente hacia oriente, sino de sur a norte. Desde la más remota antigüedad el hombre dirigía su rostro, al orar, hacia oriente. La palabra “orientación” nos dice cómo prevalecía la influencia solar en las direcciones humanas. Pero en la Catedral de Managua, la orientación no la da el astro Rey ni la geografía, ni la historia, sino el altar donde Cristo desciende para su cita con el hombre, donde se renueva su sacrificio redentor y se predica su palabra. El diseño del templo, mantiene desde todos sus ángulos la importancia y la concentración de la atención en el altar. El altar es el motivo y el eje de todo el vasto edificio. Su piedra angular.

El techo: un monumento a la unidad.

Otra originalidad que ofrece la Catedral es, en su techumbre la asamblea barroca de pequeñas cúpulas-linternas escalonadas que contrastan… en un juego o ritmo tropical de curvas… con el predominio de la línea recta y de las formas sobrias y estilizadas del resto del edificio.

Es verdad que la cúpula-linterna es un elemento que tiene amplia tradición en las catedrales de América, pero en el techo de la Catedral Metropolitana de Managua, como un múltiplo de los números bíblicos 7×9, vemos sesenta y tres cúpulas con linternas que vienen a ser la representación simbólica de todas las parroquias de la Arquidiócesis , en un nuevo concepto de comunidad eclesial, pero con la autoridad sobresaliendo en el centro simbolizando al Obispo, como sucesor de los Apóstoles y supremo responsable de la unidad católica de esta Iglesia. La Catedral es vista por fuera, como una inmensa estatua de las Iglesias unidas en la solidaridad y hermandad de un solo espíritu y bajo el cayado de un solo pastor.?

Ingreso a la Catedral

Para ingresar a nuestro templo madre, encontramos una doble entrada: Física y Espiritual. Ambas entradas están en el costado sur. Y así vemos en el centro la gran puerta de seis metros de alto que nos ofrece grabada en relieve con la mayor complicidad y majestad, una Cruz, el signo del Gran Rey, el signo que contiene en síntesis todo el credo del cristiano. La Cruz es la puerta y la llave de la puerta. Al lado derecho de ésta tenemos otra puerta pequeña, también de ingreso a la nave central.

En la parte extrema derecha, en el mismo costado sur, hay otra puerta, “ La Puerta Santa ”, inaugurada el 4 de septiembre del 2007 bajo el Gobierno Eclesiástico del cuarto Arzobispo S.E.R Card. Leopoldo José Brenes Solórzano, iniciando un Año Santo, para conmemorar los 15 años de nuestra Iglesia Catedral (4 de septiembre del 2008), por allí se penetra en espíritu y verdad a la Iglesia de Cristo: es el domo del Baptisterio: una gran roca de mármol nicaragüense, con una pequeña pileta, cavada y pulida en su cima, recoge el agua para los bautismos.

La nave central y el Presbiterio

Al traspasar la gran puerta de madera, se abre ante nosotros un impresionante espacio de 9.5 a 24 metros de alto, 35 metros de ancho y 45 metros de largo, apoya en cuatro columnas centras, que significan los cuatro evangelistas y que tiene una novedosa estructura en cruz. Las cúpulas escalonadas, que miramos desde fuera en sorprendente juego de curvas, se han convertido adentro en 63 linternas de luz solar.

Con esa luz difuminada, propia para el recogimiento y la oración, vemos y sentimos que todas las líneas y ángulos de ese solemne espacio nos llevan al Norte místico de la Iglesia , el presbiterio, allí está el Altar, el corazón de nuestro templo en donde ofrecemos el Sacrificio único de Cristo, éste es simétrico en que se unen las dos ideas: altar y mesa.

A la derecha del presbiterio encontramos el Ambón, lugar para la proclamación de la Palabra de Dios como también para la predicación. Al lado izquierdo encontramos el Atril, lugar propio de las moniciones, dirección de la participación de la comunidad y también para dar los avisos necesarios.

El Presbiterio es un hermoso ábside que respalda, cubre y enmarca este sitio sagrado. Es una cúpula cortada en semicírculo, en cuya base, encontramos la Sede Arzobispal , con seis sillas a cada lado para los concelebrantes, significando a los doce apóstoles, a ellas se llega a través de tres gradas que simbolizan la Fe , Esperanza y Caridad.

La preeminencia del altar, como en el Calvario, nos muestra a su diestra sobre un sencillo y sobrio pedestal la imagen de María, Patrona de nuestra Catedral: La Purísima Concepción.

Capillas del Santísimo y de la Sangre de Cristo

En el costado occidental (ángulo norte), esta la capilla del Santísima Sacramento, donde un ventanal de veintiocho celosías triangulares recoge y orienta la luz hacia el Sagrario. Allí también, una gran Cruz de Luz, recortada en la pared del fondo, señala el rumbo y el credo de nuestra Iglesia Católica.

Saliendo de la capilla, en su costado occidental, encontramos los Confesionarios, quienes en el silencio de sus arcos… símbolos del arrepentimiento y la penitencia… necesarios para que brille en el hombre el sol de justicia.

En costado oeste, se nos ofrece una de las partes arquitectónicas más logradas de la Catedral Metropolitana : La Capilla de veneración de la Imagen Consagrada de la Sangre de Cristo.

Un ancho arco… propio para grandes peregrinaciones… es el pasaje de color rojo… como quien llega al ocaso que nos introduce a una perfecta cúpula, también roja, tachonada de luces como un cielo estrellado. La cúpula cubre e ilumina la mas venerada imagen del pueblo capitalino: el Señor Crucificado que sus devotos llaman con un nombre que es una de las exclamaciones de su fe: ¡ la Sangre de Cristo!

Siete gradas redondas sirven de peaña a la Cruz , símbolo de los Siete Sacramentos.

El atrio y sus alrededores

Visto desde lejos el gran templo… con su asamblea de cúpulas y alta torre erguida… luce austero,010 humano, con la sobriedad del nicaragüense y su religiosidad alegre. Rodeado de árboles y palmeras surge equidistante de una gran rotonda, que expresa el movimiento acelerado de la vida ciudadana, y de un volcán con su laguna… el único volcán urbano del mundo… que nos recuerda la peligrosa naturaleza que sirve de escenario a la vida del nicaragüense. Entre la agitación del mundo y la agitación de la tierra, la Catedral levanta confiada su tienda para que los peregrinos de la historia, o como reza la salve: “los desterrado hijos de Eva”, encuentren a su sombra la esperanza, alimenten su caridad y fortalezcan su fe para llegar victoriosos a la meta.

fuente: curiamanagua.org

El Papa ora en Santa María La Mayor por su inminente Viaje Apostólico

El Santo Padre encomienda a la Virgen María su Visita Apostólica a África en programa del 4 al 10 de septiembre de 2019.
Ciudad del Vaticano

En vísperas de su 31ª Viaje Apostólico que lo llevará a Mozambique, Madagascar y Mauricio, el Papa Francisco ha ido esta mañana a la Basílica de Santa María La Mayor en Roma, para recogerse en oración ante el icono de la Virgen María, la Salus Popoli Romani  (Protectora del pueblo romano).

Programa del Viaje del Papa Francisco a África
Miércoles, 4 de septiembre de 2019

ROMA – MAPUTO

8.00 Salida en avión desde el aeropuerto de Roma/Fiumicino hacia Maputo
18.30 Ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Maputo
Jueves, 5 de septiembre de 2019
MAPUTO

9.45 Visita de cortesía al Presidente en el Palacio de Ponta Vermelha
10.15 Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático en el Palacio de Ponta Vermelha
11:00 Encuentro interreligioso con los jóvenes en el Pabellón de Deportes de Maxaquene
Almuerzo en la Nunciatura
16.15 Encuentro con los obispos, sacerdotes, religiosos/as, consagrados, seminaristas, catequistas y animadoresen la Catedral de la Inmaculada Concepción
17.25 Visita privada a la Casa “Mateo 25”
Viernes, 6 de septiembre de 2019
MAPUTO-ANTANANARIVO

8.45 Visita al Hospital de Zimpeto
10.00 Santa Misa en el Estadio de Zimpeto
12.25 Ceremonia de despedida en el aeropuerto de Maputo
12.40 Salida hacia Antananarivo
16.30 Ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Antananarivo
Sábado, 7 de septiembre de 2019
ANTANANARIVO

9.30 Visita de cortesía al Presidente en el Palacio de Iavoloha
10.15 Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático en el Ceremony Building
11.15 Hora intermedia en el Monasterio de la Carmelitas Descalzas
Almuerzo en la Nunciatura
16.00 Encuentro con los obispos de Madagascar en la Catedral de Andohalo
17.10 Visita a la tumba de la beata Victoire Rasoamanarivo
18.00 Vigilia con los jóvenes en el Campo diocesano de Soamandrakizay
Domingo, 8 de septiembre de 2019
ANTANANARIVO

10.00 Santa Misa en el Campo diocesano de Soamandrakizay
Almuerzo con el séquito papal en la Nunciatura
15.10 Visita a la ciudad de la amistad de Akamasoa
16.00 Oración con los trabajadores en Mahatzana
17.10 Encuentro con los sacerdotes, religiosos/as, consagrados y seminaristas en el Collège Saint Michel
Lunes, 9 de septiembre de 2019
ANTANANARIVO-PORT LOUIS-ANTANANARIVO

7.30 Salida en avión hacia Port Louis
10.40 Ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Port Louis
12.15 Santa Misa en el Monumento de María, Reina de la Paz
Almuerzo con los obispos de la CEDOI en el episcopio
16.25 Visita privada al Santuario de Père Laval
16.55 Visita de cortesía al Presidente en el Palacio Presidencial
17.15 Encuentro con el Primer Ministro en el Palacio Presidencial
17.40 Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático en el Palacio Presidencial
18.45 Ceremonia de despedida en el aeropuerto de Port Louis
19:00 Salida en avión hacia Antananarivo
Martes, 10 de septiembre de 2019
ANTANANARIVO-ROMA

9.00 Ceremonia de despedida en el Aeropuerto de Antananarivo
9.20 Salida en avión hacia Roma/Ciampino
19.00 Llegada al aeropuerto de Roma/Ciampino

fuente: vaticannews.va

Papa Francisco: Carrera por los primeros lugares hace mal a la comunidad civil y eclesial

El Papa Francisco recordó la importancia del servicio desinteresado, dentro y fuera de la Iglesia. Así lo indicó el Santo Padre este domingo 1 de septiembre durante el rezo del Ángelus, momento en el que también anunció por sorpresa la creación de 13 nuevos cardenales.

En primer lugar, el rezo de la tradicional oración mariana comenzó con un inusual retraso por un problema técnico que ocasionó que el Pontífice permaneciera encerrado en el ascensor durante 25 minutos.

Por ello, el Papa pidió disculpas a los presentes y explicó el motivo de la tardanza, mientras que agradeció y pidió un aplauso por el trabajo de los bomberos del Vaticano.

Refiriéndose al Evangelio del día de San Lucas, el Papa Francisco advirtió el peligro de quienes buscan “tener los primeros lugares”.

En esta línea, el Santo Padre dirigió también un mensaje a través de su cuenta oficial de Twitter @Pontifex en el que destacó el principal mensaje del Evangelio de este domingo en el cual “Jesús nos invita a la generosidad desinteresada, que nos abre el camino hacia una gran alegría: la de ser partícipes del amor mismo de Dios”.

Durante su reflexión dominical, el Papa comentó que en el Evangelio de este domingo “Jesús participa en un banquete de la casa de un jefe de los fariseos y observa cómo los invitados corren para tener los primeros lugares”, explicó el Pontífice, y añadió que esta actitud es “difundida, también en nuestros días, y no solo cuando se es invitado a un almuerzo: se busca el primer lugar para afirmar una ‘presunta superioridad’ sobre los demás”.

“En realidad, esta carrera por los primeros lugares hace mal a la comunidad, sea civil que eclesial, porque arruina la fraternidad”, denunció el Papa Francisco.

En cambio, el Santo Padre agregó que en este pasaje del Evangelio Jesús relata dos breves parábolas, “mediante las cuales indica dos actitudes fundamentales para nuestra vida: la humildad y la generosidad desinteresada”.

Sobre la primera parábola dirigida a quien ha sido invitado a un banquete, Jesús exhorta “a no ponerse en el primer lugar, porque -dice- no haya otro invitado más digno de ti, y quien te ha invitado venga a decirte: ‘Déjale el lugar’. Entonces deberás con vergüenza ocupar el último lugar”, afirmó Francisco.

Jesús en cambio enseña a tener una actitud opuesta: cuando eres invitado, ve y colócate en el último lugar, para que cuando venga quien te invitó te diga: amigo, ven más adelante”, subrayó el Papa quien concluyó que “entonces, no debemos buscar por nuestra iniciativa la atención y la consideración ajena, en cambio dejar que nos la den los demás”.

 

Camino de la humildad

En este sentido, el Pontífice dijo que “Jesús nos muestra siempre el camino de la humildad, porque es el más auténtico, que permite también tener relaciones auténticas”.

Posteriormente, el Papa Francisco se detuvo en la segunda parábola en la que Jesús se dirige a quien invita, en la que explica “el modo de elegir los invitados a la fiesta”.

“También aquí, Jesús va completamente contra corriente, manifestando como siempre la lógica de Dios Padre”, explicó el Papa quien añadió también que Jesucristo proporciona la clave para interpretar este discurso: «Recibirás de hecho tu recompensa en la Resurrección de los justos”.

Por ello, el Santo Padre advirtió que quien busca la recompensa humana “de hecho, a menudo falsea las relaciones, introduciendo el interés personal en una relación que debería ser generosa y gratuita. En cambio, Jesús invita a la generosidad desinteresada, para abrirnos al camino hacia una alegría mucho más grande: aquella de ser partícipes del amor mismo de Dios”, dijo.

“Con la enseñanza del Evangelio de hoy, Jesús lanza un puente entre la mesa terrena y la mesa del cielo, haciendo referencia a la comunión final con el Padre, en la eternidad. La elección de ocupar el último lugar expresa la conciencia de cuánto hemos sido amados sin mérito nuestro, por pura gracia. Es el Padre quien nos ha llamado, y es solo Él, fuente de todo beneficio y honor, quien puede decidir si estaremos sentados en el banquete final”, señaló el Papa Francisco.

De este modo, el Santo Padre insistió en que “ninguno puede colocarse en el primer lugar de la mesa de Quien ha ocupado el último lugar, es decir, el Verbo hecho carne por suma humildad, con el objetivo de salvarnos a todos, hasta el último de los hijos del Padre”.

Al finalizar, el Pontífice invocó a la Virgen María para que “nos ayude a reconocernos así como somos, es decir pequeños, y a alegrarnos en la donación” sin buscar algo a cambio.

 

fuente: aciprensa