San Juan Pablo II, Santa Faustina Kowalska: testimonios de la Divina Misericordia

“Santa Faustina Kowalska y San Juan Pablo II apóstoles de la Divina Misericordia”, lo dijo el Papa Francisco. Aunque nunca se conocieron, la providencia unió sus caminos: San Juan Pablo II canonizó a Sor Faustina en el año 2000 y estableció el segundo domingo de Pascua como el “Domingo de la Misericordia Divina”. El camino de ambos se unió de nuevo en la JMJ Cracovia 2016

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

En 1967, el entonces Cardenal Karol Wojtyla presidió la sesión solemne que puso punto final al proceso informativo diocesano para recopilar todos los datos y testimonios sobre la vida y obra de Santa María Faustina Kowalska. Las actas del proceso fueron enviadas a Roma para que se abra el proceso de beatificación de la vidente del Señor de la Divina Misericordia.  Más adelante el Papa Juan Pablo II beatificó (1993) y canonizó (2000) a Santa Faustina, justamente en el segundo domingo de Pascua de ambos años.  El 30 de abril de 2000, el Papa proclamó el segundo domingo de Pascua como el “Domingo de la Misericordia Divina” para todo el mundo.

En 1980, San Juan Pablo II, había publicado su carta encíclica titulada “Dives in Misericordia”, sobre la misericordia divina, en la que anima a los fieles a regresar la mirada al misterio del amor misericordioso de Dios. «Es conveniente ahora que volvamos la mirada a este misterio: lo están sugiriendo múltiples experiencias de la Iglesia y del hombre contemporáneo; lo exigen también las invocaciones de tantos corazones humanos, con sus sufrimientos y esperanzas, sus angustias y expectación», escribió.

 

 

San Juan Pablo II: El gran devoto de la Divina Misericordia

En el 2002, Juan Pablo II estableció que el “Domingo de la Misericordia Divina” se enriquezca con indulgencias, con las que se pueden beneficiar también los enfermos, navegantes de altamar o aquellos que por causa justa no puedan abandonar su casa o desempeñen una actividad impostergable. Ese mismo año, el Santo Padre viajó a Cracovia (Polonia) y en el Santuario de la Misericordia Divina consagró el mundo a Jesús de la Divina Misericordia.

“Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre”, fueron algunas de las palabras de su oración.

 

 

La providencia unió los caminos de San Juan Pablo II y Santa Faustina

En 1938, cuando el joven de 18 años, Karol Wojtyla, llegó a Cracovia para estudiar en la Universidad Jagiellonica, Sor Faustina ya tenía 33 años y vivía en un convento de la ciudad. La Santa falleció el 5 de octubre de aquel año, justo cuando el que sería Papa 40 años después empezaba el primer curso de filología polaca. Sobre Santa Faustina el Cardenal emérito Stanislao Dziwisz dijo:

“Santa Faustina era una monja extraordinaria, no tuvo educación, sin embargo, Cristo la llamó y le confió la misión de llevar el mensaje de la Divina Misericordia a todo el mundo. Es útil recordar sus palabras: ‘La humanidad no encontrará ni paz ni tranquilidad hasta que no se vuelva con confianza a Mi Divina Misericordia’ (…) Tal vez algún día la devoción a la misericordia divina se vuelva realidad, para que así podamos vivir en paz, tanto en Europa como en el mundo”, dijo el purpurado.

 

 

San Juan Pablo II, Santa Faustina: testimonios de la Divina Misericordia

San Juan Pablo II murió el 2 de abril de 2005, la noche previa al Domingo de la Divina Misericordia de aquel año.

El Papa Benedicto XVI beatificó a Juan Pablo II el 1 de mayo de 2011, en el segundo domingo de Pascua, y el Papa Francisco lo canonizó el 27 de abril de 2014, también Fiesta de la Misericordia.

La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar a los corazones de cada persona el siguiente mensaje:

Dios es Misericordioso y nos ama a todos … «y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia»(Diario, 723).

El Papa Francisco alentó a seguir el ejemplo del Papa San Juan Pablo II y de Santa Faustina Kowalska, a quienes se refirió como “luminosos testimonios” de la Divina Misericordia y recordó algunas palabras del Papa Wojtyla escritas en su encíclica encíclica Dives in misericordia:

“Jesús, sobre todo con su estilo de vida y con sus acciones, ha demostrado cómo en el mundo en que vivimos está presente el amor, el amor operante, el amor que se dirige al hombre y abraza todo lo que forma su humanidad. Este amor se hace notar particularmente en el contacto con el sufrimiento, la injusticia, la pobreza; en contacto con toda la «condición humana» histórica, que de distintos modos manifiesta la limitación y la fragilidad del hombre, bien sea física, bien sea moral”.

Y citando a Santa Faustina Kowalska, Francisco dijo que en su diario anotó la siguiente exhortación que le hizo el mismo Señor Jesús: “Hija mía, observa mi corazón misericordioso y reproduce en tu corazón y en tus acciones su piedad, de modo que tú misma, proclames en el mundo mi misericordia inflamándola”.

 

 

San Oscar Romero: “Misericordia expresión más acabada del amor”

Mons. Oscar Romero, el 11 de junio de 1978 en su homilía, recordaba que la Misericordia es la expresión más acabada del amor. “El amor que se entrega, que es lástima, que es perdón, que es comprensión, que es justicia, que es entenderse con todos. Misericordia quiere decir, dijo, no el orgullo de los fariseos que desprecian a los marginados, sino la acogida del Dios que siendo riquísimo ha venido a buscar a los pobres; a quienes no quieren sentarse a comer con ellos. Misericordia es la bondad expresada en hechos, no en palabras”.

El significado de la misericordia, dijo el prelado, cada uno de los cristianos lo comprende mejor, “porque todos creo que hemos tenido algún pequeño acto de misericordia para otros, y sobre todo, hemos sido objeto de misericordia: Si Dios nos hubiera tenido misericordia cuando caímos en tantas culpas, dónde estuviéramos… Si Dios no tuviera misericordia de perdonamos antes de morir, adónde iríamos. Y tal vez en la relación humana, hemos tenido muchos gestos de misericordia dados por nosotros, o recibidos también por nosotros. Dichoso aquél que puede contar en su vida muchos actos de misericordia. ¡Eso es lo que quiere Dios!”

fuente: vaticannews.va

Papa: “abramos nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión”

Francisco en el Regina Coeli de este Segundo Domingo de Pascua y de la Misericordia de Dios, recuerda el Evangelio de hoy: Este día, Jesús aparece a sus discípulos en el Cenáculo trayendo tres dones: paz, alegría, la misión apostólica. Ante el desconcierto y el miedo que nos inunde, acerquémonos a “Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión, que es el anuncio de la misericordia divina”

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

El Papa dijo en su alocución previa al Regina Coeli, que este día “estamos invitados a acercarnos a Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión, que es el anuncio de la misericordia divina, testimonio alegre de su amor que se transforma y redime”. Que el Espíritu de Cristo Resucitado, dijo, guíe y sostenga siempre la acción apostólica de la Iglesia, conservando fieles a su vocación a los obispos, sacerdotes, personas consagradas y todos los fieles bautizados.

Y todos necesitamos de la Misericordia, lo sabemos dijo el Papa, acerquémonos a Jesús y toquemos sus heridas en nuestros hermanos que sufren.  Seamos valientes, dijo, y toquemos sus heridas. Con estas heridas, Él está delante del Padre, se las hace ver, cómo si le dijera: «Padre, éste es el precio, estas heridas son lo que he pagato por mis hermanos».  Con sus heridas, Jesús intercede por nosotros ante el Padre, dijo Francisco.

 

Jesús aparece en el Cenáculo a los apóstoles

El Papa, recordando el Evangelio de hoy, nos dice que en el día de Pascua, Jesús aparece a sus discípulos en el Cenáculo trayendo tres dones: paz, alegría, la misión apostólica.

 

El don de la Paz

Las primeras palabras que dice Jesús a los apóstoles son: «La paz sea contigo». El Señor resucitado, dijo Francisco, trae paz auténtica, porque a través de su sacrificio en la cruz ha logrado la reconciliación entre Dios y la humanidad y ha vencido el pecado y la muerte. “Sus discípulos eran los primeros que necesitaban esta paz, porque, después de la captura y la sentencia de muerte contra el Maestro, habían caído en el desconcierto y el miedo. “Jesús se aparece vivo entre ellos y, mostrando sus heridas en el cuerpo glorioso, da la paz como el fruto de su victoria”.

“Pero esa tarde el apóstol Tomás no estuvo presente. Informado de este evento extraordinario, él, incrédulo ante el testimonio de los otros Apóstoles, pretende verificar personalmente la verdad de lo que ellos afirman. Ocho días después, como hoy, se repite la aparición: Jesús se encuentra con la incredulidad de Tomás y lo invita a tocar sus heridas”. Sus heridas, las heridas de Jesús, “son la fuente de paz, porque son el signo del inmenso amor de Jesús que derrotó a las fuerzas hostiles del hombre, es decir, el pecado, el mal y la muerte”.

 

El don de la Alegría

El segundo don que el Jesús resucitado trae a los discípulos es la alegría. El evangelista informa que «los discípulos se regocijaron al ver al Señor». Francisco afirma que el tiempo de Pascua es un momento de alegría, por lo que la liturgia nos hace repetir continuamente: «Este es el día que hizo el Señor, regocijémonos y alegrémonos». La resurrección de Jesús, dijo el Papa, es la razón más grande de nuestro gozo; Él ha destruido los obstáculos y las fuerzas negativas del mundo, que nos impiden ser felices. Así, nuestra existencia, gracias a su muerte y resurrección, se caracteriza por la positividad y la esperanza, y esto para nosotros es una razón de verdadera alegría.

 

El don de la Misión

Además de la paz y la alegría, Jesús también presenta la misión a los discípulos. Él les dice: «Como el Padre me envió, también yo os envío». El Papa dijo por último que la resurrección de Jesús es el comienzo de un nuevo dinamismo de amor, capaz de transformar el mundo con el poder del Espíritu Santo.

“Este amor se extendió a través de los apóstoles y sus sucesores, pero también a través de todos los demás fieles. De hecho, el Jesús resucitado confía la tarea de anunciar el maravilloso evento de su resurrección a cada cristiano”. Cada persona bautizada está llamada a transmitir los dones divinos de paz y alegría, dijo, continuando así la misión salvadora de Jesús en el mundo, cada uno de acuerdo con su propia vocación.

fuente: vaticannews.va

Fiesta de la Divina Misericordia

Durante el transcurso de las revelaciones de Jesús a la hermana Faustina sobre la Divina Misericordia Él le pidió en diversas ocasiones que se dedicara una fiesta a la Divina Misericordia y que esta fiesta fuera celebrada el domingo después de la Pascua. Los textos litúrgicos de ese día, el segundo domingo de Pascua, son concernientes a la institución del Sacramento de Penitencia, el Tribunal de la Divina Misericordia, de manera que van perfectamente con las peticiones de nuestro Señor. Esta fiesta ya ha sido otorgada a la nación de Polonia, al igual que es celebrada en la Ciudad del Vaticano. La canonización de la hermana Faustina el 30 de abril 2000 representa el respaldo más grande que la Iglesia le puede dar a una revelación privada, un acto de infalibilidad Papal proclamando la segura santidad de la mística.

De hecho el día de la canonización de Sor Faustina esta fiesta se extendió a lo largo de la Iglesia universal. Sobre esta fiesta dijo Jesús:

«Quien se acerque ese día a la Fuente de Vida, recibirá el perdón total de las culpas y de las penas.» (Diario 300).

«Quiero que la imagen sea bendecida solemnemente el primer domingo después de Pascua y que se le venere públicamente para que cada alma pueda saber de ella. » (Diario 341)

«Esta fiesta ha salido de las entrañas de Mi misericordia y está confirmada en el abismo de Mis gracias.» (Diario 420)

«Una vez, oí estas palabras: Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mí misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada alma respecto a mí, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre solamente el primer domingo después de la Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que se dirija a la Fuente de Mi misericordia.» (Diario 699)

«Sí, el primer domingo después de la Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi Misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada.» (Diario 742)

«Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia.» (Diario 1109)

Podemos apreciar de estos extractos que Nuestro Señor desea que durante la celebración de esta fiesta se incluye la veneración solemne y pública de la imagen de la Divina Misericordia por parte de la Iglesia, como así desea además la veneración individual de cada uno de nosotros. La gran promesa para cada alma es que un acto devocional de penitencia sacramental y comunión obtendrán para esa alma la plenitud de la Divina Misericordia en la fiesta.

El Cardenal de Cracovia, Cardenal Macharski cuya diócesis es el centro donde se esparció la devoción y fue el patrocinador de la Causa de Sor Faustina, escribió que debemos utilizar la cuaresma como una preparación para la fiesta y confesarnos aún antes de la Semana Santa!. De modo que está claro que los requisitos de confesión no tienen que cumplirse el mismo día de la fiesta. Esto sería una carga imposible para el clero. Los requisitos de la comunión pueden ser cumplidos fácilmente en ese mismo día ya que es día de obligación siendo un Domingo. Solamente necesitaríamos confesarnos otra vez, si este sacramento se recibió temprano en la cuaresma o en la Pascua, o si estamos en pecado mortal en el día de la fiesta.

 

Santa María Faustina Kowalska

Elena Kowalska, nació en Glogowiec en 1905, cerca de Cracovia, en Polonia. Unas pocas semanas antes de su vigésimo cumpleaños, entró a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de Misericordia, adoptando el nombre María Faustina. En 1928 tomó los votos definitivos como monja.

El comienzo de la devoción a la Divina Misericordia
El 22 de Febrero de 1931, tuvo una visión de Jesús en el pueblo de Plock, Polonia. Sor Faustina relata en su diario lo que Nuestro Señor le dijo de esta manera:

«Pinte una imagen de acuerdo a esta visión, con las palabras ‘Jesús, en Vos confío’ Yo deseo que esta imagen sea venerada, primero en tu capilla y luego en el mundo entero.»

«Yo prometo que, el alma que venere esta imagen, no perecerá. También prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, especialmente a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé con mi propia Gloria.»

«Los dos rayos indican Agua y Sangre. El rayo pálido significa el Agua que hace las almas justas. El rayo rojo significa la Sangre que es la vida de las almas.»

«Estos dos rayos salieron de las profundidades de Mi tierna Misericordia, cuando Mi corazón agonizado fue abierto por la lanza en la Cruz.»

A partir de 1931, Faustina, tuvo una serie de revelaciones de Jesús. Todas ellas las escribió en su diario de más de 600 páginas. Durante casi 20 años, estuvo prohibida la devoción a la Divina Misericordia. Desde el 15 de abril de 1978, la Santa Sede permitió la práctica de esta devoción.

Sor Faustina murió de tuberculosis, el 5 de octubre de 1938, en Cracovia. Sus restos mortales yacen en la capilla del convento bajo la milagrosa imagen de la Divina Misericordia, fue beatificada el 18 de abril de 1993 y canonizada el 30 de abril del 2000 por S. S. Juan Pablo II.

Extractos de los Mensajes de Nuestro Señor, según algunos extractos del diario de Santa Faustina

Sobre la Imagen.
«Ofrezco a los hombres la vasija con la que han de seguir viniendo a la fuente de la misericordia para recoger las gracias. Esa vasija es esta imagen con la firma: Jesús, en Vos confío»

Sobre la Coronilla.
«Alienta a las personas a recitar la Coronilla que te he dado… Quien la recite, recibirá gran misericordia a su hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación. Aún si el pecador mas empedernido recite esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia.»

«Escribe que cuando reciten esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y el, no como Justo Juez sino como Salvador Misericordioso.»

Sobre la Festividad.
«Yo quiero que esta imagen sea solemnemente bendecida el primer domingo después de Pascua; ese domingo ha de ser la Fiesta de Mi Misericordia.»

«En aquel día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramaré un mar entero de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia; el alma que se confiese [dentro de ocho días antes o después] y comulgue [el mismo día] obtendrá la remisión total de culpas y castigos»

La Hora de la Misericordia (Las Tres de la Tarde)
«Te recuerdo, hija mía, que tan pronto como suene el reloj a las tres de la tarde, te sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola; invoca su omnipotencia para todo el mundo, y particularmente para los pobres pecadores; porque en ese momento la Misericordia se abrió ampliamente para cada alma.»

«A la hora de las tres imploren Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi desamparo en momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión.»

Sobre la Novena.
«Deseo que durante esos nueve días traigas almas a la fuente de Mi misericordia, que de allí podrán tomar fuerza y consuelo y cualquier gracia que necesiten en las adversidades de la vida, especialmente en la hora de la muerte.»

 

La Hora de la Misericordia

Oraciones.

«Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó inmensamente para las almas, y el océano de Misericordia se abrió por todo el mundo. O fuente de Vida, Oh Misericordia Infinita, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros.»

«Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Vos confío.»


Según el diario de Santa María Faustina Kowalska.

«Yo te recuerdo hija mía que tan pronto como suene el reloj a las tres de la tarde, te sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola; invoca su omnipotencia para todo el mundo, y particularmente para los pobres pecadores; porque en ese momento la Misericordia se abrió ampliamente para cada alma.»

«A la hora de las tres imploren Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en MI desamparo en momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión.»

 

Catequesis del Papa: “No todo se resuelve con la justicia, es necesario el amor”

«Como nosotros perdonamos a los que nos ofenden», la quinta petición del Padre Nuestro, tema de la catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 24 de abril de 2019.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Queridos hermanos y hermanas: seguimos con nuestra catequesis sobre la quinta petición del Padrenuestro que dice: «como nosotros perdonamos a los que nos ofenden». Dios ama infinitamente a cada uno de nosotros. Dependemos totalmente de Él, de quien recibimos todo, la vida del cuerpo y la de la gracia. Y porque sabemos que nos ama, tenemos también la seguridad de que nos perdona, pues somos pecadores y con necesidad de pedirle siempre perdón”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General del último miércoles de abril de 2019, continuando con su ciclo de catequesis dedicadas a la oración del Padre Nuestro.

En la Iglesia no hay hombres ‘auto-constituidos’
En su catequesis, el Santo Padre recordó que, es el propio hombre el que está en deuda con Dios, nuestra vida no sólo fue querida, sino también amada. “En la Iglesia no hay hombres ‘auto-constituidos’ – precisó el Pontífice – hombres que se hayan hecho a sí mismos. Todos estamos en deuda con Dios y con muchas personas que nos han dado condiciones de vida favorables. Nuestra identidad se construye a partir del bien recibido”.

Quien ora aprende a decir gracias
Por ello, el Papa Francisco dijo que, quien ora aprende a decir «gracias» y pide a Dios que sea benevolente con él o ella. Por mucho que nos esforcemos, queda siempre una deuda insuperable ante Dios, que nunca podremos devolver: Él nos ama infinitamente más de lo que nosotros le amamos a Él. Además, el Pontífice señaló que, por mucho que nos comprometamos a vivir según las enseñanzas cristianas, en nuestras vidas siempre habrá algo de que pedir perdón: pensemos en los días que pasamos perezosamente, en los momentos en que el resentimiento ha ocupado nuestros corazones. Son estas experiencias, lamentablemente no raras, las que nos hacen implorar: «Perdona nuestras deudas, pidamos perdón a Dios».

Una nueva relación con nuestros hermanos
En este sentido, el Santo Padre explicó que, la invocación podría haberse limitado a esta primera parte (Perdona nuestras deudas); en cambio, Jesús la estableció con una segunda expresión que hace una con la primera. La relación de benevolencia vertical por parte de Dios se refracta y está llamada a traducirse en una nueva relación que vivimos con nuestros hermanos. El Dios bueno nos invita a ser a todos buenos. Las dos partes de la invocación están unidas por una conjunción despiadada: ‘cómo’. Todo cristiano sabe que el perdón de los pecados existe para él, precisó el Papa, nada en los Evangelios nos hace sospechar que Dios no perdona los pecados de quien está bien dispuesto y pide ser abrazados de nuevo.

La gracia de Dios, es siempre exigente
El Papa Francisco explicando la fuerza de la gracia divina recordó que, la gracia de Dios, tan abundante, es siempre exigente. Los que han recibido tanto deben aprender a dar tanto, es por ello que en el Evangelio de Mateo, inmediatamente después de darnos el texto del «Padre nuestro», el evangelista se detiene en la expresión del perdón fraterno. “Pero esto es fuerte dijo el Papa hablando espontáneamente, a veces he oído a la gente decir: ¡Nunca perdonaré a esa persona! Lo que me hicieron nunca lo perdonaré. Pero Dios, si tú no perdonas, Dios no te perdonará. Tú cierras la puerta. Pensamos, si somos capaces de perdonar, si no perdonamos”. Narrando la historia de un sacerdote y la confesión una anciana mujer que estaba a punto de morir, el Papa contó que la mujer estaba arrepentida de sus pecados, pero no perdonaba a los demás y el sacerdote se quedaba muy angustiado porque esta mujer cerró las puertas a Dios. “Aquí – precisó el Pontífice – encontramos de nuevo el vínculo entre el amor a Dios y el amor al prójimo. El amor llama al amor, el perdón llama al perdón”.

Si no perdonamos, no seremos perdonados
Asimismo, el Santo Padre presentó otra parábola del Evangelio de Mateo dedicada al perdón fraterno, la parábola del “siervo malvado” que había contraído una enorme deuda con su rey, que le fue condonado completamente. “Una gracia inesperada – afirmó el Papa – pero fue este mismo siervo, inmediatamente después, quien se enojó con uno de sus hermanos que le debía cien denarios y, aunque esta cifra era accesible, no aceptó excusas ni peticiones. Así que, al final, el Amo lo llama y lo condena. Porque si no se esfuerzan en perdonar, no serán perdonados; si no te esfuerzas en amar, ni siquiera serás amado”.

fuente: vaticannews.va

Papa: no tengamos miedo de pedir perdón a Jesús, Él abre la puerta a una vida nueva

Debemos «dejar caer de nuestras manos las piedras de denigración y de la condena, de las habladurías que a veces queremos lanzar contra los demás”, porque, como constató el Papa este domingo «cuando hablamos mal de los demás, tiramos piedras». En cambio, debemos pedir perdón a Jesús y abrirnos a una vida nueva.

Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Tomar conciencia de que somos pecadores, y dejar caer de nuestras manos las piedras de denigración y de la condena que a veces queremos lanzar contra los demás: fue la invitación del Papa en este V domingo de Cuaresma a la hora del Ángelus dominical, reflexionando sobre el Evangelio del día, que narra el episodio de la mujer adúltera, a quien los escribas y fariseos presentan a Jesús para que la juzgue.

 

Los tutores de la ley y la misericordia de Jesús

El Papa Francisco visualizó el contraste entre las dos actitudes, precisamente la de los escribas y fariseos, por una parte, y la de Jesús por la otra:

“Los primeros quieren condenar a la mujer, porque se sienten tutores de la Ley y de su fiel aplicación. En cambio, Jesús quiere salvarla, porque Él personifica la misericordia de Dios, que perdonando redime y reconciliando renueva”.

 

Jesús es puesto a prueba

Tras describir el acontecimiento que presenta la imagen de Jesús en el templo y la llegada de los escribas y fariseos que le llevan a una mujer sorprendida en adulterio, preguntándole si debe apedrearla como prescribe la Ley de Moisés, el Pontífice expresó lo siguiente:

“El evangelista señala que ellos le hicieron esta pregunta ‘para ponerlo a prueba y tener un motivo para acusarlo’. Se puede suponer que su propósito era éste – vean la maldad de esta gente – : el ‘no’ a la lapidación habría sido motivo para acusar a Jesús de desobediencia a la Ley; el ‘sí’, en cambio, para denunciarlo a la autoridad romana, que se había reservado las sentencias para sí misma y no admitía el linchamiento popular. Y Jesús debe responder”.

 

No encerrar al Hijo de Dios en la perspectiva humana

El Santo Padre afirmó que “los interlocutores de Jesús”, estaban “encerrados en los cuellos de botella del legalismo, y quieren encerrar al Hijo de Dios en su perspectiva de juicio y condena”. En cambio, Jesús «no vino al mundo para juzgar y condenar, sino para salvar y ofrecer a la gente una nueva vida”:

“¿Y cómo reacciona Jesús ante esta prueba? En primer lugar, permanece en silencio durante un rato y se inclina para escribir con el dedo en el suelo, casi como para recordar que el único Legislador y Juez es Dios, que escribió la ley en la piedra. Y luego dice: ‘El de ustedes que esté libre de pecado, arroje la primera piedra contra ella’”.

 

Hombres no pueden adjudicarse el derecho a la vida o a la muerte

Así el Pontífice explicó que de este modo “Jesús apela a la conciencia de aquellos hombres”: “Ellos se sentían ‘paladines de la justicia’, pero los llama a la conciencia de su condición de hombres pecadores, por la cual no pueden arrogarse el derecho a la vida o a la muerte sobre otro semejante”.

 

Jesús invita a tomar conciencia que todos somos pecadores

Francisco prosiguió señalando que la escena siguiente, es decir la que narra que “uno tras otro, comenzando por los ancianos», se fueron «renunciando a apedrear a la mujer”, invita también «a cada uno de nosotros a tomar conciencia de que somos pecadores», y a dejar caer de nuestras manos “las piedras de denigración y de la condena, de las habladurías que a veces queremos lanzar contra los demás”. “Cuando hablamos mal de los demás – constató – tiramos piedras, somos como éstos”.

 

Miseria y misericordia

Con la imagen final de la sola presencia de Jesús y la mujer, “la miseria y la misericordia”, dijo recordando a san Agustín, el Papa reflexionó lo siguiente:

“Jesús es el único sin culpa, el único que podría arrojarle la piedra contra ella, pero no lo hace, porque Dios ‘no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva’. Y Jesús se despide de la mujer con estas maravillosas palabras: ‘Vete y de ahora en adelante no peques más’. Así Jesús abre ante ella un camino nuevo, creado por la misericordia, un camino que requiere su compromiso de no pecar más.  Es una invitación que vale también para cada uno de nosotros: Jesús cuando nos perdona nos abre siempre un camino nuevo para ir adelante”.

 

Verdadera conversión está orientada hacia un futuro nuevo

“En este tiempo de Cuaresma – continuó – estamos llamados a reconocernos pecadores y a pedir perdón a Dios. Y el perdón, a su vez, mientras nos reconcilia y nos da la paz, nos permite recomenzar una historia renovada”. “Toda verdadera conversión está orientada hacia un futuro nuevo, hacia una vida nueva, una vida bella, una vida libre del pecado, una vida generosa”.

No tengamos miedo de pedir perdón a Jesús, porque Él nos abre la puerta a esta vida nueva”, exhortó Francisco. Y concluyó orando para que la Virgen María “nos ayude a testimoniar todo el amor misericordioso de Dios que, en Jesús, nos perdona y hace nueva nuestra existencia, ofreciéndonos siempre nuevas posibilidades”.

 

Valientes testigos de Jesús y del Evangelio

Tras la oración mariana, en los saludos a los fieles de Roma y de otras partes del mundo el Santo Padre Francisco dirigió un saludo especial a los estudiantes españoles de La Coruña y Albacete; a los de Telfs en Austria y a los de Colmar en Francia. También a los alumnos de Bolonia, Nicosia y Génova, así como a los de las escuelas lasallistas de Turín y Vercelli, que recuerdan el tercer centenario de la muerte de San Juan Bautista de La Salle. A los jóvenes de la Confirmación de Settignano, Scandicci, y a los de la diócesis de Saluzzo, acompañados por su Obispo Mons. Cristiano Bodo, dirigió un pensamiento especial, animándolos a ser “valientes testigos de Jesús y del Evangelio”.

Por último saludó a los chicos de catorce años del Decanato “Romana Vittoria” de Milán, y a los fieles de Pescara, Nápoles y Terni. A todos deseó un feliz domingo, y pidió, como cada domingo, que no nos olvidemos de rezar por él.

fuente: vaticannews.va

Christus Vivit: “No más Pastores de oficinas, sólo Pastores con olor a oveja”

«Cristo vive. Él es nuestra esperanza y la juventud más hermosa de este mundo. Todo lo que toca se hace joven, se hace nuevo, se llena de vida. Por lo tanto, las primeras palabras que quiero dirigir a cada joven cristiano son: ¡Él vive y te quiere vivo!»

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Así comienza la Exhortación Apostólica Postsinodal «Christus vivit» del Papa Francisco, firmada el lunes 25 de marzo en la Santa Casa de Loreto y dirigida «a los jóvenes y a todo el pueblo de Dios».  En el documento, compuesto por nueve capítulos divididos en 299 párrafos, el Santo Padre explica que se dejó «inspirar por la riqueza de las reflexiones y diálogos del Sínodo» de los jóvenes, celebrado en el Vaticano en octubre de 2018.

 

La figura de los santos como San Romero en la Exhortación

San Óscar Romero decía: “El cristianismo no es un conjunto de verdades en las que hay que creer, de leyes que hay que observar, de prohibiciones. Esto resulta repugnante. El cristianismo es una persona que me amó tanto como para reclamar mi amor. El cristianismo es Cristo”. Exhortación postsinodal dedicada a los jóvenes, Cristo Vive. Este documento será la futura Carta Magna de la pastoral juvenil.

Vatican News entrevistó a Mons. Rafael Urrutia, Vicario Episcopal para los Movimientos y Asociaciones de fieles y Postulador diocesano de la causa de Canonización del Beato Oscar Arnulfo Romero, sobre la aplicación de este documento en los jóvenes salvadoreños, la Iglesia, dijo, como Madre y Maestra a semejanza de Jesús, el Buen Pastor debe indicar a sus ovejas jóvenes los caminos para construir un mundo mejor.

La Pastoral Juvenil tiene que ser una Pastoral del presente para el futuro, afirmó el prelado. En la Exhortación, el Papa pide que los pastores sean capaces de identificar caminos donde se ven muros y reconocer posibilidades donde otros ven peligros.  Mons. Urrutia dijo que para que para ellos los pastores no deben tener miedo de tocar y acercarse a las heridas y realidades de “nuestros jóvenes, que ellas sean nuestras heridas y realidades. El Pastor no puede estar lejos de sus ovejas. Los Pastores tenemos que dejar de ser pastores de oficinas para convertirnos en Pastores con olor a oveja”.

El Papa señala que el adolescente Jesús, “gracias a la confianza de sus padres… se mueve libremente y aprende a caminar con todos los demás”. Estos aspectos de la vida de Jesús, no deben ser ignorados en la pastoral juvenil, “para no crear proyectos que aíslen a los jóvenes de la familia y del mundo, o que los conviertan en una minoría seleccionada y preservada de todo contagio”. En cambio, se necesitan “proyectos que los fortalezcan, los acompañen y los proyecten hacia el encuentro con los demás, el servicio generoso y la misión”.

«Jesús no les ilumina a ustedes jóvenes, desde lejos o desde fuera, sino desde su propia juventud, que comparte con ustedes y en él se reconocen muchos rasgos típicos de los corazones jóvenes», argumenta el Pontífice: «cerca de Él podemos beber de la verdadera fuente, que mantiene vivos nuestros sueños, nuestros planes, nuestros grandes ideales, y que nos lanza al anuncio de una vida digna de ser vivida”.

El Santo Padre vuelve entonces a una de sus enseñanzas más queridas y explica que la figura de Jesús debe ser presentada de una manera atractiva y eficaz: “Por eso, la Iglesia no debe estar demasiado concentrada en sí misma, sino que debe reflejar sobre todo a Jesucristo. Esto significa que debe reconocer humildemente que algunas cosas concretas deben cambiar”.

fuente: vaticannews.va

Rosario mundial por la paz desde Fátima

En directo el jueves 4 de abril a las 20:00 hrs. Portugal – 13:00 hrs. (Nicaragua)  desde Fátima.

 

Mater Fátima es un encuentro que celebra el centenario de la partida al cielo de san Francisco y santa Jacinta Marto, uniéndonos en oración con María.

Este encuentro cuenta con la bendición y el apoyo de Su Eminencia Sr. Cardenal Antonio Marto, Obispo de Leiria-Fátima y con la colaboración del Santuario de Fátima.

¿A qué te estamos invitando?

La Parroquia de Fátima desde Portugal invita al mundo a una hora de adoración eucarística en donde se rezará el Rosario en varios idiomas y al final nos consagraremos al Inmaculado Corazón de María.

Queremos compartir y divulgar el mensaje de conversión, paz y salvación, entregado por Nuestra Señora de Fátima a los pastorcitos Francisco, Jacinta y Lucía. Nuestra Madre nos ofrece este mensaje como gracia y misericordia.

¿Quienes están invitados?

Es una oportunidad para quienes quieran compartir la alegría de su fe en un mundo necesitado de Dios. En especial, a todos los bautizados y quienes buscan consuelo, esperanza, paz y reconciliación. Además, de todos aquellos que se quieran unir a este encuentro.

Participarán Cardenales, Obispos y Parroquias, Santuarios, Congregaciones religiosas y grupos de oración, colegios, Universidades y hospitales. También, empresas, fábricas, bancos, medios de comunicación, redes sociales, asociaciones de cultura, fundaciones, jóvenes, niños, familias, centros penitenciarios y de rehabilitación, centros geriátricos, deportistas, militares y todos los grupos e individuos que quieran unirse.
¿Cuándo y donde se realizará?

Se realizará en la Parroquia de Fátima en Portugal en los centenarios de los pastorcitos:

San Francisco Marto: 4 de abril de 2019 (20:00 hrs. Portugal – 13:00 hrs. Nicaragua)
Santa Jacinta Marto: 20 de febrero de 2020

También en todas las Catedrales, Parroquias, colegios, Santuarios etc. que se unan por los medios de comunicación, redes sociales o espiritualmente en otro momento.

 

PROGRAMA

– Introducción
– Exposición del Santísimo
– Credo
– Oraciones del Ángel de la Paz
– Rosario:

  • Primer misterio — Intención: Recemos este misterio por la paz en el mundo, por el Santo Padre y por el fin del aborto.
  • Segundo misterio — Intención: Recemos este misterio, en acto de reparación a los corazones de Jesús y de María.
  • Tercer misterio —Intención: Recemos por las almas del purgatorio.
  • Cuarto misterio — Intención: Recemos este misterio para que los errores de Rusia no se propaguen por el mundo.
  • Quinto misterio — Intención: Recemos este misterio, por la conversión de los pobres pecadores.

– Tres Ave Marías en honor a la pureza de Nuestra Señora. Para alcanzar la indulgencia plena. Por los niños del mundo entero.
– Consagración al Inmaculado Corazón de María.
– Bendición con el Santísimo Sacramento.
– Reserva del Santísimo.
– Agradecimiento: Himno de los Pastorcitos.
– Cierre: Canto: Ave de Fátima.

Transmisión en vivo por nuestra página de Facebook a las 13:00 hrs (Nicaragua)

Descarga el esquema de adoración sugerido por la Parroquia de Fátima

Para mayor información visita la página de Mater Fátima