El Papa arranca su primer día en Panamá con una visita al Palacio Presidencial

Su Santidad visita al Presidente de la República de Panamá en el Palacio Presidencial y tienen un encuentro privado de aproximadamente 30 minutos.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco ya está en Panamá. Ayer por la noche aterrizaba su avión en el Aeropuerto Internacional de Tocumen desde donde se dirigió directamente a la Nunciatura Apostólica para descansar y comenzar hoy con las actividades de su 26° Viaje Apostólico Internacional con ocasión de la JMJ.

Esta mañana, en torno a las 9,45 (hora local Panamá) después de celebrar una Misa privada en la Nunciatura, Su Santidad el Papa Francisco se ha trasladado al Palacio Presidencial donde ha tenido lugar la Ceremonia de Bienvenida. El Papa ha sido recibido por el Presidente de la República, Juan Carlos Varela Rodríguez, y su esposa en la entrada principal del edificio. Seguidamente se han realizado juntos la foto de protocolo y se han dirigido a la Oficina Presidencial, situada en el primer piso, para mantener un encuentro privado que ha tenido una duración aproximadamente de 30 minutos.

Intercambio de dones

Durante el encuentro privado, el Presidente de la República de Panamá ha presentado al Papa a los miembros de su familia, y después ambos se han realizado un intercambio de regalos.

El Santo Padre ha regalado al Señor Juan Carlos Varela un cuadro con la Medalla del Viaje Apostólico de la artista italiana Daniela Longo. En ella, está diseñado el escudo de armas del Papa Francisco, así como la imagen de Santa María La Antigua, patrona de Panamá, representada con el niño Jesús en el brazo izquierdo y una rosa en la mano derecha, ambos con la corona en la cabeza. Detrás de la Virgen, sin embargo, se encuentra la fachada de la Catedral Basílica de Panamá y alrededor la inscripción en latín de la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud. El logotipo elegido para esta JMJ también aparece, concretamente en el manto de la Virgen, coincidiendo debajo de los pies del niño Jesús.

fuente: vaticannews.va

El Papa aterriza en Panamá para encontrarse con la juventud del mundo

El Santo Padre llegó a tierras panameñas a las 16:15, hora local, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Tocumen para participar en la 34° Jornada Mundial de la Juventud.

Sofía Lobos – Ciudad de Panamá

Alrededor de 2000 fieles y peregrinos se dieron cita en el Aeropuerto Internacional de Tocumen de Ciudad de Panamá para recibir al Papa Francisco: una visita muy esperada por gran parte del pueblo panameño, que desde hace más de un año se prepara para ser sede de la 34° edición de la Jornada Mundial de la Juventud.

El Santo Padre aterrizó a las 16:15 hora local, transportado en un avión de la compañía aérea Alitalia, y fue recibido por el Presidente de Panamá, Juan Carlos Varela Rodríguez, acompañado por su esposa; así como el Nuncio Apostólico, Miroslaw Adamczyk y un pequeño grupo de niños vestidos con los trajes nacionales típicos que entregaron un ramo de flores a Francisco.

La ceremonia de bienvenida estuvo marcada por un ambiente caluroso, tanto por la temperatura como por el afecto de la gente. Para animar la ocasión, un grupo de folclore panameño interpretó un par de danzas regionales luciendo sus vestidos típicos. Las «polleras panameñas» dieron el toque de color al espectáculo musical.

Tras saludar a las autoridades y escuchar los himnos de ambos Estados, el del Vaticano y el de Panamá; el Pontífice saludó a los presentes con gran alegría a pesar de las casi 13 horas de vuelo; y posteriormente se trasladó a la Nunciatura Apostólica a unos 28 kilómetros, lugar que será su residencia durante este Viaje Apostólico, el número 26° de su Pontificado.

María, estrella de la evangelización

Reunidos en la Cinta Costera denominado Campo Santo Santa María La Antigua, este martes 22 de enero, se reunieron más de 150 mil personas, para participar de la ceremonia de apertura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019.

Jóvenes de 5 continentes, tendrán la oportunidad de participar de la primera JMJ celebrada en Centroamérica.

La Eucaristía fue animada por el Coro y Orquesta de la JMJ, además de bailes de descendencia Afro, uno de los géneros folclóricos de algunas regiones de las provincias de la ciudad de Panamá.

La homilía presidida por Monseñor José Domingo Ulloa, comenzó con un mensaje caluroso de recibimiento para todos los peregrinos: “Panamá los recibe con el corazón y los brazos abiertos. Gracias por aceptar el llamado de encontrarnos en este pequeño país, en el que la fe llegó de la mano de la Virgen María, bajo la advocación de Santa María la Antigua.

El llamado a la santidad en el mundo está lleno de desafíos y riesgos, ser santo no es un mito, es una realidad palpable. “Hay muchos testimonios de vida de santos y santas de la JMJ como: San Martín de Porres, Santa Rosa de Lima, San Juan Diego, San José Sánchez del Río, San Juan Bosco, Beata Sor María Romero Meneses, San Óscar Romero, Juan Pablo II. Todos ellos nos muestran que es posible la vida de santidad”, destacó Monseñor

María nos enseña a confiar cuando parece haberse derrumbado toda esperanza, Ulloa nos discierne, sobre la importancia de confiar en nuestra madre María, “no es solo pedirle que nos ayude o pedirle su intercesión en todo; es también actuar como Ella. Imitemos su disponibilidad a servir, como lo hizo con su prima Isabel”.

Como parte de los actos que se darán en esta JMJ, también arrancó el “Festival de la Juventud”, un espacio cultural, unido en la fe. Son Siete tarimas que han sido habilitadas, donde se darán a lo largo de esta semana: conciertos, predicas, bailes, obras de teatro, cine, entre otras atracciones.

Estas son las tarimas del Festival de la Juventud y los lugares donde puedes asistir:

• Santa María La Antigua-Cinta Costera

• San Joselito-5to Centenario

• Beata Sor María Romero Meneses – Barraza

• San Oscar Arnulfo Romero- Figalí

• Santa Rosa de Lima- ACP

fuente: noticias.panama2019.pa

Papa: dos dolores en el corazón: Colombia y el Mediterráneo

El pasado jueves por la mañana, explotó un coche bomba en la Escuela General Santander de cadetes de Bogotá (Colombia), que dejó al menos 21 víctimas mortales y más de 60 heridas, según fuentes del Ministerio de la Defensa

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

Dolor por Colombia

Es en el contexto del Angelus que el Papa expresa sus sentimientos por Colombia. Afirma: “Hoy tengo dos dolores en el corazón: Colombia y el Mediterráneo”.

En la cercanía de alguien que conoce el problema, expresa su  solidaridad con el pueblo colombiano, en particular con las familias: “Quiero asegurarles mi cercanía al pueblo colombiano, tras el grave atentado terrorista del pasado jueves en la Escuela Nacional de Policía. Rezo por las víctimas y sus familias”.

Finalmente, el Papa vuelve sobre el contexto del país: el proceso de Paz. Si bien el conflicto armado ha terminado, a la paz todavía le hace falta crecer, consolidarse. Por eso afirma: “sigo rezando por el camino de la paz en Colombia”.

Dinámica del post-conflicto

El atentado con  coche bomba en la Escuela General Santander de la Policía de Bogotá dejó en la incredulidad y el estupor a la sociedad colombiana. Casi la totalidad de los fallecidos eran jóvenes.  Desde 2010 no se vivían en el país este tipo de ataques.

La firma del Acuerdo de Paz entre la guerrilla de las FARC y el Estado colombiano, en noviembre de 2016,  hizo pensar a muchos que el país entraba en un proceso  que dejaba atrás más de 50 años de guerra.

En el contexto colombiano, el temor de regresar  a la lucha armada está presente en la ciudadanía. Sin embargo, el atentado en la Escuela de Policía tendría  que ser ubicado en la dinámica del postconflicto, que marca la firma de los Acuerdos de Paz.

Un elemento a considerar es el número de líderes sociales y defensores de los derechos humanos que han sufrido también atentados contra sus vidas. En 2016 fueron 99; en 2017, 144 y en 2018, 100. Son 343 violaciones al derecho a la vida verificadas. La mayoría de estas violaciones al derecho a la vida sucedieron en las viviendas de las víctimas (41.4%), cometidas con armas de fuego (82.5%) y con amenazas previas. Muchas de estar personas habían asumido varias responsabilidades de liderazgo local.

Los retos para el presidente Iván Duque en materia de seguridad son muchos y urgentes. La sociedad colombiana, particularmente, los habitantes de las zonas que antes eran controladas por las FARC necesitan atención especial y meddias adecuadas para salir del círculo de la violencia.

 

fuente: vaticannews.va

De Juan Pablo II a Francisco: nacimiento y evolución de la Jornada Mundial de la Juventud

Los antecedentes históricos de esta iniciativa se remontan a 1975. La historia de la Jornada Mundial de la Juventud se entrelaza con la de la “Cruz peregrina”. Esa gran cruz de madera que el Papa Juan Pablo II eligió para el Año Santo de la Redención.

María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

“Queridos jóvenes, al término del Año Santo les encomiendo el mismo signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llévenla por el mundo, como símbolo del amor del Señor Jesús por la humanidad para anunciar a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención”.

 

Juan Pablo II entrega la cruz a los jóvenes

Son las palabras que el Papa Juan Pablo II pronunció el 22 de abril de 1984 desde el atrio de la Basílica de San Pedro, tras de haber cerrado la Puerta Santa que había abierto para el Jubileo de la Redención. Esta gran cruz de madera, de 3,8 metros de altura, colocada cerca del altar mayor, se encontraba a su izquierda, y después de haber sido el faro de la fe durante todo el año era entregada a los peregrinos del mundo. De este modo se convertiría en “anuncio” y “encuentro”, llegando a ser la “Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud”. La “Cruz del Año Santo” fue trasladada al Centro San Lorenzo – el lugar para la juventud que fundó el mismo Santo Padre – donde se encuentra habitualmente cuando no está en peregrinación por el mundo. Alemania fue el primer país a la que se la llevó.

 

Trescientos mil jóvenes con el Papa Wojtyła

En una verdadera fiesta de la fe, el 31 de marzo de 1985 – era el Domingo de Ramos de aquel año – trescientos mil jóvenes de los cinco continentes abarrotan la Plaza de San Pedro con la “Cruz del Año Santo”. Habían venido para el gran encuentro de los jóvenes con ocasión del Año Internacional de la Juventud proclamado por la ONU. Y Juan Pablo II estaba visiblemente sorprendido.

 

Institución de la Jornada Mundial de la Juventud

En diciembre del mismo año, durante el intercambio de saludos navideños a la Curia Romana, el Papa Wojtyła decía: “Tengo aún ante los ojos las imágenes del encuentro de aquella asamblea de jóvenes de todas las razas y procedencias”. Y reafirma que no se trata de una “masa anónima” o de “un número”, sino “presencia viva y personal” que “había participado con alegría abrumadora y compuesta, en un acto comunitario de amor y de fe a Cristo Señor”. E instituye la Jornada Mundial de la Juventud: “El Señor ha bendecido aquel encuentro de modo extraordinario – decía – tanto es así que, para los años que vendrán, ha sido instituida la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el Domingo de Ramos, con la válida colaboración del Consejo para los Laicos”.

De este modo nacen las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebran cada año en el ámbito diocesano y cada dos o tres años en diversas partes del mundo, en el contexto de los Encuentros Mundiales de los jóvenes con el Papa.

Antecedentes históricos de la JMJ

 

Durante el Pontificado de Pablo VI

Los antecedentes históricos de esta iniciativa se remontan a 1975, con el Encuentro Internacional de Jóvenes que había tenido lugar en Roma durante la Semana Santa de al Jubileo o Año Santo, siendo Papa Pablo VI, y como clausura de la I Marcha Internacional de la Reconciliación Cristiana, que había recorrido el camino de San Francisco, desde Asís hasta Roma, y en la que habían participado jóvenes de numerosos países.

 

Durante el Pontificado de Juan Pablo II

Durante el Jubileo de 1983-1984, el Año Santo de la Redención en que con diversas celebraciones también dedicadas a la juventud se recordaban los 1.950 años de la muerte de Jesucristo, la más importante fue la Vigilia del Domingo de Ramos de 1984 en Roma. Trescientos mil jóvenes procedentes de todo el mundo, que fueron albergados por unas seis mil familias romanas, participaron entonces en el Jubileo Internacional de la Juventud, ante la presencia de muchos obispos. También estuvieron presentes el Hermano Roger Schutz, fundador y prior de la Comunidad ecuménica de Taizé y la Madre Teresa de Calcuta.

Tras este evento el Papa Juan Pablo II instituyó oficialmente la Jornada Mundial de la Juventud. El Cardenal argentino Eduardo Pironio, en su calidad de Presidente del entonces Pontificio Consejo para los Laicos, pocos días antes del Domingo de Ramos de 1984, habría realizado la propuesta de instituir esta Jornada, por lo que algunos lo considera su cofundador. Y el Domingo de Ramos de 1986 tuvo lugar en Roma la primera Jornada Mundial de la Juventud, la primera de una serie que contribuyó a atribuir a Karol Wojtyła el apodo de “el Papa de los jóvenes”.

El organismo encargado de la organización y de la coordinación de estas nuevas Jornadas Mundiales de la Juventud fue precisamente el Consejo para los Laicos, cuya “Sección Joven” fue instituida en 1985. Y su Presidente se convirtió entonces en responsable de esas jornadas, razón por la cual acompañó a Juan Pablo II, no sólo en las ediciones organizadas en la diócesis de Roma, sino en las celebradas en Buenos Aires, Santiago de Compostela, Częstochowa, Denver y Manila.

Los jóvenes que acudían a estos importantes encuentros eran cada vez más. Después de la JMJ celebrada en Santiago de Compostela, España, en 1989, esta Jornada Mundial fue ampliada con tres días de catequesis antes de la celebración final.

En Częstochowa, Polonia, en 1991, se celebró el primer encuentro del Papa con millares de jóvenes en un país de Europa del Este, mientras la novedad de la celebrada en Denver, en los Estados Unidos de América, en 1993, fue el establecimiento de la celebración del Vía Crucis.

La JMJ celebrada en Asia, en Manila, capital de Filipinas, en 1995, fue increíblemente multitudinaria con datos oficiales que refieren la participación de no menos de cinco millones de personas.​

La siguiente, celebrada en París, Francia, en 1997, con una participación de un millón doscientos mil jóvenes, fue causa de diversos comentarios “de comparación” con la cifra de asistencia a la anterior. En esta edición se introdujo la iniciativa de anteponer al evento un encuentro de los jóvenes de todo el mundo en las diócesis francesas como momento de fiesta, oración y estudio.

Tres años después, en Roma, en pleno Jubileo del Año 2000, dos millones de jóvenes invadieron la Ciudad Eterna, para participar en la JMJ que concluyó con la Vigilia en la explanada de Tor Vergata y la Misa de la mañana siguiente. A pesar de los inconvenientes provocados en un día de gran calor y con una afluencia mayor de la prevista, la organización eficiente y la compostura de los jóvenes fue ejemplar. Sus participantes, a quienes Juan Pablo II llamó “Centinelas del mañana”, entonces fueron invitados a no resignarse a la injusticia del mundo, a defender la paz, a mantener el mundo siempre habitable y a ofrecer su propio “sí” a Cristo como centro del propio ideal y realización de la felicidad. En aquella ocasión, además, Juan Pablo II les comunicaba a todos que el próximo encuentro tendría lugar en Toronto, Canadá, dos años más tarde.

De los últimos dos pontificados, cómo no recordar el éxito que representó la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, con Benedicto XVI y la de Río de Janeiro con su multitudinaria participación de jóvenes, en su mayoría latinoamericanos, con el Papa Francisco, y que permitió al mundo conocer con sus gestos y frases espontáneas al nuevo Sucesor de Pedro a pocos meses de su elección.

Calendario de las Jornadas Mundiales de la Juventud

Durante el pontificado de Juan Pablo II

• 23 de marzo de 1986 – I JMJ – Diocesana
• 11-12 de abril de 1987 – II JMJ – Buenos Aires, Argentina
• 27 de marzo de 1988 – III JMJ – Diocesana
• 15-20 de agosto de 1989 – IV JMJ – Santiago de Compostela, España
• 8 de abril de 1990 – V JMJ – Diocesana
• 10-15 de agosto de 1991 – VI JMJ – Częstochowa, Polonia
• 12 de abril de 1992 – VII JMJ – Diocesana
• 10-15 de agosto de 1993 – VIII JMJ – Denver, EEUU
• 27 de marzo de 1994 – IX JMJ – Diocesana
• 10-15 de enero de 1995 – X JMJ – Manila, Filipinas
• 31 de marzo de 1996 – XI JMJ – Diocesana
• 19-24 de agosto de 1997 – XII JMJ – París, Francia
• 5 de abril de abril de 1998 – XIII JMJ – Diocesana
• 28 de marzo de 1999 – XIV JMJ – Diocesana
• 15-20 de agosto de 2000 – XV JMJ – Roma
• 8 de abril de 2001 – XVI JMJ – Diocesana
• 23-28 de julio de 2002 – JMJ – Toronto, Canadá
• 13 de abril de 2003 – XVIII JMJ – Diocesana
• 4 de abril de 2004 – XIX JMJ – Diocesana

Durante el pontificado de Benedicto XVI

• 16-21 de agosto de 2005 – XX JMJ – Colonia, Alemania
• 9 de abril de 2006 – JMJ – Diocesana
• 1° de abril de 2007 – XXII JMJ – Diocesana
• 15-20 de julio de 2008 – XXIII JMJ – Sídney, Australia
• 5 de abril de 2009 – XXIV JMJ – Diocesana
• 28 de marzo de 2010 – JMJ – Diocesana
• 16-21 de agosto de 2011 – JMJ – Madrid, España
• 1° de abril de 2012 – XXVII JMJ – Diocesana

Durante el pontificado de Francisco

• 22-29 de julio de 2013 – XXVIII JMJ – Río de Janeiro, Brasil
• 13 de abril de 2014 – XXIX JMJ – Diocesana
• 29 de marzo de 2015 – XXX JMJ – Diocesana
• 26-31 de julio de 2016 – XXXI JMJ – Cracovia, Polonia
• 9 de abril de 2017 – XXXII JMJ – Diocesana
• 25 de marzo de 2018 – XXXIII JMJ – Diocesana
• 22-27 de enero de 2019 – XXXIV JMJ – Panamá

fuente: vaticannews.va

Patronos de la JMJ 2019: San Martín de Porres

“Pasar desapercibido y ser el último”

VIDA

San Martín de Porres, también conocido como fray Escoba, nace en Lima el 9 de diciembre de 1579, hijo de Juan de Porres, caballero español de la Orden de Calatrava y de Ana Velázquez, negra libre panameña. Juan de Porres marcha a Guayaquil, Ecuador, comisionado por el Virrey Don García Hurtado de Mendoza. Allí reclama a sus dos hijos que salen para Ecuador.

Años más tarde, Don Juan Porres es nombrado Gobernador de Panamá por lo que los niños, Martín y Juana, regresan con su madre a Lima; es el año 1590, Martín tiene once años. A los doce, Martín está de aprendiz de peluquero, y asistente dentista. La fama de su santidad corre de boca en boca por la ciudad de Lima. Conoce a Fray Juan de Lorenzana, famoso dominico como teólogo y hombre de virtudes. Le invita a entrar en el Convento de Nuestra Señora del Rosario. La legislación de entonces impedía ser religioso por el color y por la raza, por lo que Martín de Porres ingresa como Donado, pero él se entrega a Dios y su vida está presidida por el servicio, la humildad, la obediencia y un amor sin medida.

San Martín tiene un sueño que Dios le desbarata: “Pasar desapercibido y ser el último”. Su anhelo es seguir a Jesús de Nazaret. Se le confía la limpieza de la casa; su escoba será, con la cruz, la gran compañera de su vida.

Sirve y atiende a todos, pero no es de todos comprendido. Un día cortaba el pelo y hacía el cerquillo aun estudiante: éste molesto ante la mejor sonrisa de Fray Martín, no duda en insultarle: ¡Perro mulato!¡Hipócrita! La respuesta fue una generosa sonrisa.

San Martín lleva dos años en el convento, hace ya seis que no ve a su padre, éste le visita y… después de dialogar con el P. Provincial, éste y el Consejo Conventual deciden que Fray Martín sea hermano cooperador.

El 2 de junio de 1603 San Martín de Porres se consagra a Dios por su profesión religiosa. El P. Fernando Aragonés testificará: “Se ejercitaba en la caridad día y noche, curando enfermos, dando limosna a españoles, indios y negros, a todos quería, amaba y curaba con singular amor”. La portería del convento es un reguero de soldados humildes, indios, mulatos, y negros; él solía repetir: “No hay gusto mayor que dar a los pobres”.

San Martín de Porres es un amor desbordante y universal. Su hermana Juana  disfruta de buena posición social, por lo que, en una finca de ésta, da cobijo a enfermos y pobres. Y en su patio acoge a perros, gatos y ratones.

Los religiosos dela Ciudad Virreinal van de sorpresa en sorpresa. El Superior le prohibe realizar nada extraordinario sin su consentimiento. Un día, cuando regresaba al Convento, un albañil le grita al caer del andamio; el Santo le hace señas y corre a pedir permiso al superior, éste y el interesado quedan cautivados pos su docilidad. Su vida termina en loorde multitudes el 3 de noviembre de 1639.

ESPIRITUALIDAD

Juan XXIII sentía verdadera devoción por San Martín de Porres, una pequeña imagen de marfil preside la mesa de su despacho y él mismo lo canoniza el 6 de mayo de 1962.

San Martín de Porres ve confirmado en su persona el Evangelio: “El que se humilla será ensalzado”.

Este hombre que sintonizaba con la oscuridad de su piel y que disfrutaba en Dios al verse humillado y postergado, pasados los siglos será un Santo que centre en su persona los dos continentes: Europa y América, San Martín es querido por todos, invocado por ricos y pobres, enfermos y menesterosos, por hombres de ciencia y por ignorantes.

Su imagen o su estampa va en los viajes, está en las casas y en los hospitales, en los libros de rezo y en los de estudio. Todo porque fue humilde, obediente, y, como dijera Juan XXIII, “Es Martín de la Caridad”.

“Es Martín de la Caridad”. A nadie extraña que sea Patrono de los Hermanos Cooperadores Dominicos, del Gremio de los Peluqueros, de la Limpieza Pública, Farmacéuticos y Enfermeros. Una Congregación sudafricana le tiene por abogado: Son las Hermanas Dominicas de San Martín de Porres y muchos más. Todos ellos se gozan de que “Fray Escoba” sea su patrono y su ejemplo.

MODELO PARA LA JUVENTUD

  • Es Martín de la Caridad “Se entrega a Dios y su vida está presidida por el servicio, la humildad, la obediencia y un amor sin medida
  • “Pasar desapercibido y ser el último”
  • No importa el color de la piel
  • “Fray Escoba”
  • Patrono de los Dominicos
  • Patrono de los peluqueros
  • Patrono de la limpieza pública
  • Patrono de farmacéuticos y enfermeros

fuente: es.zenit.org

#JMJPanamá: la cuenta regresiva ya empezó

Los peregrinos centroamericanos que participarán en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019, ingresarán de forma escalonada a Panamá, informó hoy el cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes. Según Brenes, los peregrinos de Nicaragua y Honduras serán los primeros en ingresar, y su llegada a Panamá está prevista para el 21 de enero

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Los segundos en ingresar serán los peregrinos de El Salvador y Guatemala, el 22 de enero, los últimos serán los de Costa Rica, el día 23, cuando se inicien las actividades oficiales de la JMJ. Los peregrinos centroamericanos ingresarán de forma escalonada por una recomendación de las autoridades de Panamá, para brindar «mayores facilidades», explicó el cardenal.

La realidad social de los jóvenes de El Salvador

A  pocos días del evento, jóvenes y religiosos de las pastorales juveniles de Guatemala, El Salvador y Honduras hablan de las realidades de los chicos centroamericanos.

El Padre Armando Rodríguez Mejía de la pastoral juvenil de la Diócesis de Santiago de María, en El Salvador, cuna de San Oscar Arnulfo Romero y párroco de la parroquia san Francisco Javier, explica cuáles son los ánimos de los jóvenes cuando ya faltan pocos días para que inicie la 34 Jornada mundial de la Juventud. Y cuántos chicos van a Panamá.

Ambientes difíciles, alcanzamos nuestros sueños… la imagen de violencia que se proyecta fuera del país es sobre dimensionada. Y con la jornada quieren mostrar el verdadero rostro de la tierra del profeta y mártir san Oscar Arnulfo Romero. Se prepararon visitando asilos de ancianos, guarderías, retiros y catequesis desarrollados. Que la experiencia sea de un encuentro con Cristo… antes de la jornada durante y después… no será fácil.. con desafíos que se les presentan.. del país asistirán 1100 jóvenes. Sin contar los que van por su cuenta.

La imagen de violencia que se proyecta desde afuera muchas veces no coincide con la que se vive en el país. Los chicos salvadoreños quieren demostrarlo con su participación. Mostrar el verdadero rostro de la tierra del Mártir, san Oscar Arnulfo Romero. Como él son muchos los jóvenes apasionados y enamorados de Cristo.

Pero en concreto qué significa ser joven salvadoreño hoy día. Sobre todo, tienen esperanzas de que sus sueños se hagan realidad. Agarrados por supuesto, dijo el padre, de las manos de Jesús.

Sin embargo, hay pre conceptos o prejuicios ante la juventud centroamericana. En el Salvador, ser joven significa ser marero sin serlo. Y es que en efecto, la violencia es una realidad en este país. Pero como dijo el Padre Armando, son más los que desean la paz y trabajan por la paz.

Esta JMJ es especial, se celebrará un jubileo de los indígenas que concluye el día antes del encuentro con el Papa. En el Salvador, los miembros de la Secretaría Pastoral de Pueblos originarios se reúnen constantemente para alcanzar el rescate de la cultura de los pueblos indígenas, antepasados del país. El Padre Rodríguez confirma que, nuestros pueblos originarios centroamericanos han sido reprimidos a lo largo de la historia. Sin embargo, siguen presentes conservando tradiciones sanas, llenas de sabiduría y de respeto a Dios, como a la Madre Tierra.

Decir que la misma pasión del joven san Oscar Arnulfo Romero, de vivir la misericordia, la tenemos los jóvenes de hoy. Como dijo el Padre, han preparado a los jóvenes a la JMJ, visitando los asilos de ancianos y a aquellos que están enfermos en las comunidades.

fuente: vaticannews.va

JMJ Panamá: El Papa encontrará una Iglesia viva, dice su Arzobispo

La Iglesia y la sociedad tienen necesidad de los jóvenes. Lo reafirma Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo de Panamá, quien manifiesta que esperan a Francisco en oración

Massimiliano Menichetti – Ciudad del Vaticano

La Jornada Mundial de la Juventud de Panamá también será una oportunidad para hacer visibles las realidades juveniles, entre las cuales los migrantes, los indígenas y las comunidades de origen africana. A pocos días del gran encuentro internacional, el Arzobispo del pequeño istmo centroamericano, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, reafirma en una entrevista que la Iglesia panameña es una realidad viva que “dialoga con quien es ‘diverso pero no está distante’, que sabe mantener un diálogo ecuménico e interreligioso, una Iglesia que está al servicio de todos, sin excluir a nadie”.

¿Cómo se prepararon para este gran encuentro con el Papa y los jóvenes de todo el mundo?

Nuestra preparación estuvo sostenida primero en la oración, y pusimos este proyecto a los pies del Señor, instaurando el Día de Oración por la JMJ, estableciendo el 22 de cada mes, durante casi dos años. Elegimos el día de la fiesta de San Juan Pablo II, quien creó la JMJ.

También hemos tenido el apoyo de una prestigiosa empresa que ha desarrollado los procesos de forma muy metodológica que nos permitió dar seguimiento de cada paso que dimos en la organización en las distintas direcciones del Comité Organizador Local de la JMJ.

¿Qué Iglesia encontrará el Papa Francisco?

Encontrará un Iglesia joven y alegre; auténtica, multiétnica y pluricultural, con una fe viva, con un compromiso de anunciar el Evangelio. Con una Iglesia que no defraudará la confianza que ha puesto el Papa en este pequeño Istmo para organizar un evento único e histórico como lo es la JMJ.

Una Iglesia que reafirma el magisterio del Papa Francisco, en anunciar esa Iglesia en salida y en busca de los que están en las periferias.

Una Iglesia que dialoga con los que son “diferentes más no distantes”, que sabe sostener un diálogo ecuménico e interreligioso. Una Iglesia que ha sido servidora de todos, sin exclusión de nadie. Usted ha dicho que será una JMJ que pondrá a los jóvenes que buscan a Cristo en el centro, y no olvidará la cuestión de los nativos y las migraciones.

¿Qué tan importantes son estos aspectos?

La JMJ es la oportunidad de visibilizar las realidades juveniles, entre ellas los migrantes, los indígenas y los afrodescendientes. No podemos ignorar estas realidades, pero tampoco podemos quedarnos sin hacer nada, creo que el escenario de la Jornada ayudará a colocar estas realidades y también como la Iglesia en Centro América viene acompañando estas realidades.

¿Qué espera de esta JMJ?

Esperamos que pueda ser aprovecha por la mayor cantidad de jóvenes de la región centroamericana y del continente americano. Y quienes no puedan estar físicamente, hemos trabajado para garantizar que puedan seguirla en las distintas plataformas de comunicación. Pero al final que los jóvenes puedan salir más inquietos y comprometidos en buscar las respuestas a sus interrogantes existenciales, y definan su proyecto de vida.

¿Qué les desea a los chicos y chicas de la JMJ?

Que se dejen acariciar por el amor misericordioso del Padre, que puedan sacarle el mayor provecho a las catequesis, a las palabras del Papa, que viene a confirmarnos en la fe, pero a decirles que la Iglesia y la sociedad, los necesita… que se atrevan a responder al llamado de Dios. Con nuestra oración.

fuente: vaticannews.va