Santos Arcángeles Gabriel, Miguel, y Rafael

MENSAJEROS DE DIOS

Verdad: “Ángel” significa mensajero, enviado. Las intervenciones directas de Dios son realizadas por los seres celestes conocidos como ángeles. Así lo vemos en las lecturas de hoy. El Libro de Daniel describe una visión fantástica donde se contempla el trono y la corte angélica de Dios que están a sus servicios; el Apocalipsis, pone de manifiesto la presencia salvadora de Dios en la historia, simbolizada por el fiero combate entre Miguel y sus ángeles contra el dragón. Y en el evangelio, en el diálogo entre Jesús y Natanael, se mencionan a los “ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre”, como profecía que se hará realidad en el ministerio pascual, cuando al abrirse el cielo se podrá contemplar a los ángeles de Dios.

Para nosotros los cristianos la figura de los ángeles evoca también la resurrección. Los hombres resplandecientes que custodian la entrada a la tumba excavada en la roca, invitan a la comunidad a no buscar a Jesús entre los muertos. Por eso, no debemos entender a estos seres como figuras desvinculadas de la acción de Dios, ya que su presencia nos permite reconocer la manifestación del Señor en nuestra historia. A través de ellos nos encomendamos a Dios mismo que se manifiesta siempre de manera prodigiosa (salud: Rafael, entendimiento: Gabriel, fortaleza: Miguel). Y nosotros tenemos la posibilidad de contemplar a los ángeles de Dios si estamos unidos al ministerio pascual del Señor.

Oración breve:

Manifiesta, Oh Padre; tu generosa providencia a través de tus santos ángeles, protégenos del mal, ayúdanos a contemplar tu Palabra y concédenos la salud. Amén

Misa del Papa en Tallin: «sean un pueblo santo, con el corazón abierto a Dios»

En la homilía en la misa votiva del Espíritu Santo celebrada en Tallin, el Santo Padre recordó el sufrimiento del pueblo de Estonia, y animó a todos a «salir a promover la relación con Dios», dando testimonio de «un pueblo santo», orgulloso de sus raíces y con el corazón abierto.

Ciudad del Vaticano – Juan Carlos Velarde González

Hoy el Santo Padre en la Plaza de la Libertad, en Tallin – Estonia, ha celebrado la última celebración eucarística antes de su regreso a Roma después de haber visitado desde el pasado sábado los tres países bálticos: Lituania, Letonia y Estonia.

En la homilía en la misa votiva del Espíritu Santo que ha celebrado, el Santo Padre ha querido recordar el sufrimiento del pueblo de Estonia partiendo de la reflexión sobre la “llegada del pueblo hebreo —una vez liberado de la esclavitud en Egipto— al monte Sinaí”. “Vosotros –ha continuado el Papa- sabéis de luchas por la libertad, podéis identificaros con aquel pueblo”.

Un pueblo que conoce el amor de su Dios

El Papa Francisco recordó cómo el pueblo que llega hasta el Sinaí “es un pueblo que ya ha visto el amor de su Dios, es un pueblo que decide hacer un pacto de amor porque Dios ya lo amó primero y le expresó ese amor”.

Haciendo una consideración sobre el don de la fe recordó que: “los cristianos sabemos que la propuesta de Dios lleva a la plenitud”, a la vez que hizo una reflexión más: “Algunos se consideran libres cuando viven sin Dios o al margen de él. No advierten que de ese modo transitan por esta vida como huérfanos, sin un hogar donde volver. Nos toca a nosotros, al igual que al pueblo salido de Egipto, escuchar y buscar”.

Llamados al encuentro con Jesús

Ante esa búsqueda, esa “sed, que habita en todo corazón humano, Jesús, nos anima a resolverla yendo a su encuentro. Él es quien puede llenarnos de la plenitud”.

Ante la tentación de buscar saciar la sed interior que lleva dentro de sí todo hombre, el Papa recordó que: “En el desierto, el pueblo de Israel va a caer en la tentación de buscarse otros dioses… Pero Dios siempre lo atrae nuevamente, y ellos recordarán lo que escucharon y vieron en el monte”.

Ante esta llamada a volver a Dios, el Papa compartió con la pequeña porción del Pueblo de Dios que peregrina en Estonia: “somos la pequeña porción que tiene que fermentar toda la masa, que no se esconde ni se aparta, que no se considera mejor ni más pura”. Y tomando el ejemplo del águila cuando resguarda a sus polluelos y los ayuda a valerse por sí mismos sin dejar de protegerlos, el Papa les recordó que:

“Así es Dios con su pueblo elegido, lo quiere en “salida”, arriesgado en su vuelo y siempre protegido solo por él. Tenemos que perder el miedo y salir de los espacios blindados, porque hoy la mayoría de los estonios no se reconocen como creyentes”.

El Papa además dio pistas en la homilía para estar en actitud de salida, les dijo: “Salir como sacerdotes; lo somos por el bautismo. Salir a promover la relación con Dios… Necesitamos crecer en una mirada cercana para contemplar, conmovernos y detenernos ante el otro, con una mirada respetuosa y llena de compasión que es capaz de sanar, desatar ataduras y hacer crecer en la vida cristiana y dar testimonio de ser un pueblo santo”.

Todos estamos llamados a ser santos

Añadió el Santo Padre: “Hoy elegimos ser santos saneando los márgenes y las periferias de nuestra sociedad, allí donde nuestro hermano yace y sufre el descarte, en él está la imagen de Dios, es un hermano redimido por Jesucristo”.

El Santo Padre finalizó su homilía recordando al pueblo de Estonia: “Qué bueno es sentirse parte de un pueblo. Vayamos a la montaña santa, a la de Moisés, a la de Jesús, y pidámosle que nos despierte el corazón, que nos regale el don del Espíritu para discernir en cada momento de la historia cómo ser libres, cómo abrazar el bien y sentirnos elegidos, cómo dejar que Dios haga crecer, aquí en Estonia y en el mundo entero, su nación santa, su pueblo sacerdotal”.

fuente: vaticannews.va

Papa Francisco: Como María, no tengamos miedo de “complicarnos” por los que sufren

En la Misa que presidió en el Santuario Internacional de la Madre de Dios en Aglona (Letonia), el Papa Francisco alentó a seguir el ejemplo de María y no tener miedo de la ternura ni de “complicarnos” por los demás, especialmente por los que sufren.

Ante unas 30 mil personas, el Santo Padre reflexionó sobre el evangelio de San Juan en el que se narra cómo la Virgen permanece de pie ante la cruz de su Hijo.

“Lo primero que señala el evangelista es que María está ‘firmemente de pie’ junto a su Hijo. No es un modo liviano de estar, tampoco evasivo y menos aún pusilánime. Es con firmeza, ‘clavada’ al pie de la cruz, expresando con la postura de su cuerpo que nada ni nadie podría moverla de ese lugar”, dijo el Papa.

De este modo, “María se muestra en primer lugar así: al lado de los que sufren, de aquellos de los que todo el mundo huye, incluso de los que son enjuiciados, condenados por todos, deportados. No se trata solo de que sean oprimidos o explotados, sino de estar directamente ‘fuera del sistema’, al margen de la sociedad. Con ellos está también la Madre, clavada junto a esa cruz de la incomprensión y del sufrimiento”.

“También María nos muestra un modo de estar al lado de estas realidades; no es ir de paseo ni hacer una breve visita, ni tampoco es ‘turismo solidario’. Se trata de que quienes padecen una realidad de dolor nos sientan a su lado y de su lado, de modo firme, estable; todos los descartados de la sociedad pueden hacer experiencia de esta Madre delicadamente cercana, porque en el que sufre siguen abiertas las llagas de su Hijo Jesús. Ella lo aprendió al pie de la cruz”.

Como la Madre de Dios, resaltó el Papa Francisco, “también nosotros estamos llamados a “tocar” el sufrimiento de los demás. Vayamos al encuentro de nuestro pueblo para consolarlo y acompañarlo; no tengamos miedo de experimentar la fuerza de la ternura y de implicarnos y complicarnos la vida por los otros”.

El Santo Padre resaltó asimismo que “en tiempos donde pareciera que vuelve a haber modos de pensar que nos invitan a desconfiar de los otros, que con estadísticas nos quieren demostrar que estaríamos mejor, seríamos más prósperos, habría más seguridad si estuviéramos solos, María y los discípulos de estas tierras nos invitan a acoger, a volver a apostar por el hermano, por la fraternidad universal”.

“Cuando con fe escuchamos el mandato de recibir y ser recibidos, es posible construir la unidad en la diversidad, porque no nos frenan ni dividen las diferencias, sino que somos capaces de mirar más allá, de ver a los otros en su dignidad más profunda, como hijos de un mismo Padre”, afirmó el Papa.

Mons. Janis Bulis, Obispo de Rezekne-Aglona y Presidente de la Conferencia Episcopal Letona, dirigió unas palabras al Papa agradeciéndole por su visita.

“Hoy podemos alegrarnos por tantas gracias que hemos recibido del Señor a través de la intercesión de la Madre de Dios de Aglona con esta su visita a Letonia. Es un evento muy grande e importante para la vida de nuestro pueblo de Dios”, dijo el Prelado.

“Somos un pueblo multiétnico y multiconfesional, nos comprendemos y nos sostenemos los unos a los otros en la caridad cristiana según la enseñanza de Jesucristo”, resaltó, y agradeció al Pontífice por “haber venido, por haber visitado al pueblo de los fieles, por habernos alentado a mirar el futuro con esperanza y por habernos acercado a Dios”.

Al concluir la celebración, el Papa también obsequió un cáliz al Obispo, como suele hacer en las ciudades que visita, y agradeció “de corazón a todos los que de diversas maneras han colaborado en esta visita. En particular, expreso mi profunda gratitud al Presidente de la República y a las autoridades del país por su acogida”.

“En esta ‘Tierra mariana’, ofrezco a la Santa Madre de Dios el obsequio de una especial corona del Rosario: Que la Virgen os proteja y os acompañe siempre”, concluyó.

fuente: aciprensa.com

Celebramos a Nuestra Señora de la Merced, la Virgen de la Misericordia

Cada 24 de septiembre se celebra a la Virgen de la Merced que significa “misericordia”, advocación que se remonta al siglo XIII cuando la Virgen se le aparece a San Pedro Nolasco y lo anima a seguir liberando a los cristianos esclavos.

En esa época los moros saqueaban las costas y se llevaban a los cristianos como esclavos a África. En esa horrenda condición, muchos perdían la fe al pensar que Dios los había abandonado.

Pedro Nolasco, al ver esta situación, vendió hasta su propio patrimonio para liberar a los cautivos. De igual modo, formó un grupo para organizar expediciones y negociar redenciones. Cuando se les acabó el dinero, entonces pidieron limosnas. Sin embargo, las ayudas también se terminaron.

Es aquí que Nolasco pide a Dios que le ayude. En respuesta, la Virgen se le aparece y le solicita que funde una congregación para redimir cautivos.

Nolasco le preguntó: “¡Oh Virgen María, madre de gracia, madre de misericordia! ¿Quién podrá creer que tú me mandas?”

Y María respondió diciendo: No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde una orden de ese tipo en honor mío; será una orden cuyos hermanos y profesos, a imitación de mi hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel es decir, entre los cristianos y serán signo de contradicción para muchos”.

Ante este deseo, se funda la orden de los Mercedarios el 10 de agosto de 1218 en Barcelona, España, y San Pedro Nolasco fue nombrado por el Papa Gregorio IX como Superior General.

Los integrantes, aparte de los votos de pobreza, castidad y obediencia, hacían un cuarto voto en el que se comprometían a dedicar su vida a liberar esclavos y que se quedarían en lugar de un cautivo que estuviese en peligro de perder la fe, cuando el dinero no alcanzara para lograr su liberación.

Más adelante, en el año 1696, el Papa Inocencio XII fijó el 24 de septiembre como la Fiesta de la Virgen de la Merced en toda la Iglesia.

Cuando los frailes mercedarios llegan a América, llevan también la devoción a la Virgen de la Merced. La cual se propagó en República Dominicana, Perú, Ecuador, Argentina y muchos otros países, donde es conocida y amada.

fuente: aciprensa.com

Oración a Nuestra Señora de La Merced

Virgen María de la Merced, bondadosa Madre de Dios, estrella resplandeciente del mar, luna purísima que recoges los rayos del Sol de Justicia, te nutres de ellos para reflejarlos de la mejor manera. Escucha Madre, nuestros ruegos; tú que benigna atendiste desde el cielo los tristes lamentos de los pobres cautivos que gemían sin consuelo en la dura opresión de los moros, y rompiste los grillos y cadenas que los aprisionaban, por medio de tu familia de redentores. Por tu ardiente caridad, por tus virginales entrañas en que se encarnó el Hijo de Dios para nuestro remedio, te pedimos, Madre querida, que rompas las cadenas de nuestro pecado, para que libres de ellas, podamos conformarnos con tu Hijo el Señor Jesús.

Amén.

3 hechos milagrosos del Padre Pío que tal vez no conocías

El P. John Zeller pertenece a los Misioneros Franciscanos de la Palabra Eterna y es director del departamento de peregrinación del canal católico EWTN en Birmingham (Estados Unidos). En una entrevista contó algunos hechos milagrosos y poco conocidos de los que ha sido testigo, tras rezar por diversas personas con una reliquia de primer grado del santo fraile capuchino.

El P. Zeller no fue siempre un devoto del Padre Pío, sino que adquirió la devoción hace unos años y está convencido de que el santo lo eligió.

Tras conocer más sobre la vida del fraile capuchino italiano, se animó a pedirle una reliquia a uno de los superiores en San Giovanni Rotondo. El superior accedió y le entregó dos pedazos de una venda ensangrentada que cubrió las heridas producidas por los estigmas del Padre Pío. El P. Zeller entregó una de las reliquias a su comunidad y se quedó con la otra.

Esa es la reliquia que utiliza para rezar con las personas.

“Tuve la oportunidad de rezar con mucha gente y ha habido casos donde hubieron, diría, algunas curaciones”. Él se enteró de esto porque las personas por las que rezó se le acercaron meses después para decirle que estaban curadas.

El Santo “Padre Pío es un intercesor muy poderoso. Un sacerdote me dijo una vez que probablemente es uno de los santos más activos de la Iglesia Católica”, dijo el presbítero.

Primer milagro

Una de estas curaciones sucedió hace pocos meses en el Santuario del Santísimo Sacramento en Hanceville en la fiesta de la Virgen de Fátima, cuando con dos sacerdotes por los fieles con las reliquias y con el guante del Padre Pío que pertenecía a la Madre Angélica.

Mientras oraban se acercó una mujer que sufría de ciática, un dolor muy fuerte que va desde la parte trasera de la pierna hasta el pie.

El P. Zeller rezó por ella y después ella volvió a su sitio y le dijo a su esposo: “Estoy curada”.

Segundo milagro

En otra ocasión oró con la reliquia sobre la hija de doce años de una pareja de amigos que sufría de una infección de oído y que “parecía que no desaparecería”.

Él colocó la reliquia en la oreja afectada y rezó. “ella cayó al suelo (…) no pude sostenerla porque no sabía qué estaba pasando, estaba un poco asustado de que algo le hubiera pasado”. Sin embargo la madre dijo que “estaba en el descanso en el espíritu”.

La joven se curó de la infección y no volvió a recaer.

Tercer milagro

Otro caso de curación se dio en una mujer de 40 años que sufría una enfermedad en el corazón y cuando rezó por ella con la reliquia quedó sana.

Sobre estas curaciones milagrosas, el P. Zeller dijo que “no soy yo sino la intercesión de San Padre Pío”.

El don

El sacerdote comentó a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI– que antes pensaba que el Padre Pío era una persona muy seria y tenía miedo de pedir su intercesión porque creía que “sería serio conmigo”.

Sin embargo, descubrió que “fue un fraile muy alegre” y cuando viajó a San Giovanni Rotondo entendió que la seriedad del santo era porque “sabía cuando la gente no estaba arrepentida”.

“Se dice que incluso podía oler el pecado, yo ni me imagino cómo olerá la separación eterna de Dios ”, concluyó.

fuente: aciprensa.com

La misa explicada por San Pío de Pietrelcina

Testimonio del P. Derobert, hijo espiritual del Padre Pío.

El Padre Derobert, hijo espiritual del Padre Pío, explica el sentido que tenía la Misa para el Santo de Pietrelcina: “El me había explicado poco antes de mi ordenación sacerdotal que celebrando la misa había que poner el paralelo su cronología y la cronología de la Pasión de Cristo. Se trataba de comprender y de darse cuenta, en primer lugar, de que el sacerdote en el altar es Jesucristo. Y desde ese momento Jesús en su sacerdote revive indefinidamente su Pasión”.

Y este es el itinerario de la cronología y orden en paralelo de la Misa y de la Pasión:

1.- Desde la señal de la Cruz hasta el Ofertorio: Es el tiempo de encuentro con Jesús en Getsemaní, sufriendo con Él ante la marea negra del pecado. Unirse a Él en el dolor de ver que la Palabra del Padre, que Él había venido a traernos, no sería recibida o sería recibida muy mal por los hombres. Y desde esta óptica hay que escuchar las lecturas de la Misa que están dirigidas personalmente a mí y a nosotros.

2.- El Ofertorio: Evoca el arresto de Jesús. La Hora ha llegado…

3.- El Prefacio: Es el canto de alabanza, entrega y agradecimiento que Jesús dirige al Padre que le ha permitido llegar a esta Hora.

4.- Desde el comienzo de la plegaria eucarística hasta la consagración:Empezamos encontrándonos con Jesús en prisión para después hacer memoria y celebración de su atroz flagelación y coronación de espinas. Seguimos con su Vía Crucis, el camino de la cruz por las callejuelas de Jerusalén –imagen de todo el mundo y de toda la humanidad-, teniendo presentes en el “memento” a los que están allí, en la Misa, y a todos.

5.- La consagración: Se nos da el cuerpo de Cristo, entregado de nuevo ahora. Es místicamente la crucifixión del Señor, y por eso el Padre Pío sufría atrozmente en este momento de la Misa, durante la consagración.

6.- Las plegarias inmediatamente posteriores a la consagración: Nos unimos enseguida con Jesús en la Cruz y ofrecemos desde este instante al Padre el sacrificio redentor. Es el sentido de la oración litúrgica inmediatamente después de la consagración.

7.- La doxología final, “Por Cristo, con Él y en Él…”: Corresponde al grito de Jesús “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu…”. Desde este momento, el sacrificio es consumado y aceptado por el Padre. Los hombres desde ahora ya no están separados de Dios, se vuelven a encontrar unidos. Y esa la razón por la que a continuación de la doxología se reza el Padre Nuestro.

8.- La fracción del Pan: Marca la muerte de Jesucristo.

9.- La intinción y posterior comunión: La intinción es el momento en que el sacerdote, habiendo quebrado la sagrada hostia, símbolo de la muerte, deja caer una partícula del Cuerpo de Cristo en el cáliz de su preciosa sangre. Marca el momento de la resurrección, pues el Cuerpo y la Sangre se reúnen de nuevo y a Cristo crucificado y resucitado a quien vamos a recibir en la comunión.

10.- La bendición final de la Misa: Con ella el sacerdote marca a los fieles con la cruz de Cristo como signo distintivo y, a su vez, escudo protector contra las astucias del Maligno. Es también signo de envío y de misión como Jesucristo, tras su Pasión y ya resucitado, envío a sus apóstoles a hacer discípulos de todos los pueblos.

fuente: catholic.net

Fiesta del dulce nombre de María

Celebración: 12 de septiembre

El evangelista San Lucas revela el nombre de la doncella que va a ser la Madre de Dios: «Y su nombre era María». El nombre de María, traducido del hebreo «Miriam», significa Doncella, Señora, Princesa.

Estrella del Mar, feliz Puerta del cielo, como canta el himno Ave maris stella. El nombre de María está relacionado con el mar pues las tres letras de mar guardan semejanza fonética con María. También tiene relación con «mirra», que proviene de un idioma semita. La mirra es una hierba de África que produce incienso y perfume (Jesús Marí Ballester).

En el libro «Mes de María» del Padre Eliecer Salesman, se explica que

María en el idioma popular significa: «La Iluminadora». (S. Jeronimo M 1.23.780). En el idioma arameo significa: «Señora» o «Princesa» (Bover). El significado científico de María en el idioma hebreo es: «Hermosa» (Banderhewer).

En el idioma egipcio que fue donde primero se utilizó este nombre significa: «La preferida de Yahvé Dios». (Exodo 15, 20). Mar o Myr, en Egipcio significaba la más preferida de las hijas. Y «Ya» o «Yam», significaba: El Dios verdadero -Yahvé-. Así que MAR-YA o MYR-YAM en egipcio significaría: «La Hija preferida de Dios» (Zorell).

Celebración

Su belleza, amada de Dios, estrella del mar, señora y también el de iluminada. Todo depende de las múltiples interpretaciones que se hagan de las palabras que forman el nombre, tanto en griego como en hebreo.

Incluso hay quien cree que puede significar «mar amargo», por la situación de amargura en que vivía el pueblo de Israel. Recuerda que muchos israelitas ponían a sus hijos los nombres que más expresaran las situaciones sociales y económicas en que vivían.

También es importante destacar que en 1683, el Papa Inocencio XI declaró oficial una fiesta que se realizaba en el centro de España durante muchos años y que es la del «Dulce nombre de María».

Se cuenta que la primera diócesis que celebró oficialmente la fiesta fue la de Cuenca. Pero, la onomástica del «Dulce nombre de María» tiene fecha propia, y es la del 12 de septiembre. Es bueno que sepas que hay muchas «Marías» que celebran su fiesta durante este día y no el 15 de agosto.

fuente: aciprensa.com